La Policía Nacional ha lanzado una campaña a través de redes sociales para concienciar a la ciudadanía sobre las graves consecuencias de presentar denuncias falsas. En un vídeo una agente advierte claramente: «Las denuncias falsas no son una broma, son un delito. Además de ser una falta de respeto hacia las víctimas que sí lo son de verdad, es tiempo perdido que podríamos dedicar a ayudar a una víctima real. Denuncia solo si es verdad, no te la juegues». Esta iniciativa busca frenar un problema que consume recursos valiosos de las fuerzas de seguridad y del sistema judicial español.
El mensaje es claro y directo: denunciar hechos falsos no solo puede acarrear consecuencias legales para quien lo hace, sino que además desvía la atención y los medios que podrían estar destinándose a investigar casos reales y a proteger a quienes verdaderamente lo necesitan. La campaña forma parte de una estrategia más amplia de sensibilización ciudadana que la Policía Nacional viene desarrollando en los últimos años a través de las redes sociales, donde cuenta con millones de seguidores. El objetivo es aprovechar estos canales para transmitir mensajes preventivos y educar a la población sobre aspectos legales que pueden desconocer.
Presentar una denuncia falsa no es un acto sin consecuencias. El Código Penal español, en su artículo 456, tipifica este comportamiento como un delito que puede acarrear penas de prisión de seis meses a dos años y multa de doce a veinticuatro meses si se imputa un delito grave. Si lo que se denuncia falsamente es un delito menos grave, la pena puede ser de multa de doce a veinticuatro meses, y si es una falta, de multa de tres a seis meses. A esto hay que añadir las posibles reclamaciones por daños y perjuicios que puedan interponer las personas falsamente acusadas, lo que puede suponer un importante desembolso económico.
Las estadísticas del Ministerio del Interior muestran que cada año se detectan miles de denuncias falsas en España, un problema que genera un importante coste para la Administración de Justicia y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Los expertos en derecho penal consultados señalan que las motivaciones detrás de las denuncias falsas son variadas: desde intentar obtener algún tipo de beneficio (como coberturas de seguros) hasta venganzas personales o intentos de justificar ausencias laborales. En cualquier caso, se trata de conductas que el sistema judicial persigue cada vez con mayor firmeza.
Uno de los aspectos más preocupantes que señala la campaña policial es la desviación de recursos que suponen estas falsas denuncias. Cada caso falso implica horas de trabajo de agentes que podrían estar dedicados a investigar delitos reales o a proteger a víctimas que realmente lo necesitan. Según fuentes policiales, la tramitación de una denuncia conlleva un importante despliegue de medios: toma de declaración, apertura de diligencias, posibles inspecciones oculares, análisis de pruebas, etc. Todo este trabajo se realiza con el mismo rigor independientemente de que la denuncia sea verdadera o falsa, lo que supone un gasto innecesario de recursos públicos cuando se trata de hechos inventados.
¿Por qué algunas personas presentan denuncias falsas?
Los motivos que llevan a una persona a presentar una denuncia falsa son diversos. Psicólogos y criminólogos apuntan a factores como el deseo de venganza, intereses económicos o la búsqueda de atención como algunas de las motivaciones más comunes. En casos de seguros, por ejemplo, algunas personas denuncian falsamente robos o daños para cobrar indemnizaciones. En conflictos personales o de pareja, las denuncias falsas pueden utilizarse como herramienta en disputas judiciales.
También existen casos de personas que buscan justificar ausencias laborales o académicas mediante la presentación de denuncias por supuestos delitos. Los especialistas consultados coinciden en que detrás de estas conductas suele haber una falta de conciencia sobre las graves consecuencias legales que pueden acarrear, así como sobre el daño que causan al sistema y a las víctimas reales.
¿Qué hacer si se es víctima de un delito?
Las autoridades recuerdan que cualquier persona que haya sido víctima real de un delito debe denunciarlo lo antes posible. Para ello, puede acudir a cualquier comisaría de Policía Nacional, cuartel de la Guardia Civil o juzgado de guardia. También existe la posibilidad de presentar denuncias a través de internet para determinados tipos de delitos, mediante el sistema de denuncia online DENUNCIAS WEB. Es importante aportar todos los datos posibles sobre los hechos: fechas, horas, lugares, descripciones de los autores si se conocen, testigos, pruebas materiales, etc.
Cuanta más información se proporcione, más posibilidades habrá de que la investigación llegue a buen término. Los cuerpos policiales disponen además de unidades especializadas para atender a víctimas de determinados tipos de delitos, como violencia de género, delitos de odio o agresiones sexuales, donde se ofrece un trato especializado y adaptado a las necesidades específicas de cada caso.
La campaña no puede ser más desafortunada. En un segundo, la red se ha llenado de hombres que claman contra las denuncias falsas de las mujeres contra ellos. No importa que el CGPJ haya afirmado contundentemente que éstas no existen, que son una anécdota sin relevancia penal. Eligen a una modelo femenina, para evitar que las palabras las pronuncie un hombre miembro de la policía nacional todavía muy alejada del reconocimiento del feminismo. Denuncias falsas han existido siempre relacionadas con estafas diversas, y eso se ha de aclarar desde el primer momento para no perjudicar activamente a las mujeres en una sociedad demasiado machista.