La cadena de supermercados Mercadona ha incorporado a su catálogo una nueva referencia que promete conquistar a los amantes de los frutos secos y el chocolate. Se trata de pistachos bañados en chocolate con leche, un producto que la compañía valenciana comercializa por 2,5 euros el envase de 100 gramos. Esta novedad se suma a la amplia gama de aperitivos y caprichos que la enseña ofrece bajo sus marcas propias. El producto combina pistacho caramelizado con sal y chocolate con leche, una mezcla que busca satisfacer las preferencias de los consumidores que buscan opciones innovadoras en el lineal de frutos secos.
La presentación incluye un paquete de 100 gramos, un formato considerado estándar para este tipo de productos en el mercado español. La propuesta de Mercadona se enmarca dentro de su estrategia de ampliar continuamente su oferta en categorías de alto consumo. Según la información nutricional del envase, cada 100 gramos del producto aportan 571 kilocalorías y 38,6 gramos de grasa, cifras que sitúan a este aperitivo como un alimento de alto valor energético. Por este motivo, las recomendaciones de consumo sugieren moderación en su ingesta, especialmente para aquellas personas que siguen dietas controladas en calorías o grasas.
El producto está disponible en los más de 1.600 establecimientos que la cadena tiene repartidos por toda España desde principios de este 2026. El análisis de la composición nutricional revela que los pistachos con chocolate de Mercadona presentan un perfil calórico elevado, común en productos que combinan frutos secos con coberturas de chocolate. Los 38,6 gramos de grasa por cada 100 gramos incluyen tanto las grasas naturales del pistacho como las procedentes del chocolate con leche y el proceso de caramelización. Además, el producto contiene azúcares añadidos derivados del caramelizado y del propio chocolate.
Los pistachos, por sí mismos, son considerados un alimento nutritivo, rico en proteínas vegetales, fibra y grasas insaturadas beneficiosas para la salud cardiovascular. Sin embargo, cuando se combinan con chocolate y azúcar, el perfil nutricional cambia significativamente, aumentando el contenido calórico y de grasas saturadas. El formato de 100 gramos permite un consumo controlado si se respetan las porciones recomendadas, aunque la palatabilidad del producto puede dificultar la moderación. El mercado español de frutos secos ha experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años, impulsado por una mayor conciencia sobre los beneficios nutricionales de estos alimentos y por la innovación en formatos y presentaciones.
Las combinaciones de frutos secos con chocolate representan un segmento en expansión, especialmente en el canal de distribución moderno donde las cadenas de supermercados compiten por ofrecer propuestas diferenciadas. Mercadona, como líder del sector de la distribución alimentaria en España, mantiene una política de renovación constante de su oferta de productos. La compañía trabaja con proveedores especializados para desarrollar referencias exclusivas bajo sus marcas blancas, lo que le permite ofrecer precios competitivos. El precio de 2,5 euros por 100 gramos sitúa este producto en un rango medio dentro de la categoría de frutos secos con cobertura de chocolate, siendo accesible para la mayoría de los consumidores.
Proceso de elaboración del pistacho con chocolate
La elaboración de pistachos bañados en chocolate implica varios procesos industriales. En primer lugar, los pistachos son seleccionados y tostados, para posteriormente ser caramelizados con azúcar y sal, una técnica que aporta una capa crujiente y un contraste de sabores dulce-salado. Una vez enfriados, los pistachos caramelizados se bañan en chocolate con leche fundido, que se adhiere a la superficie formando una capa uniforme. El chocolate con leche utilizado en este tipo de productos suele contener cacao, azúcar, manteca de cacao y leche en polvo.
La combinación del amargor suave del chocolate con la dulzura del caramelizado y el toque salado crea un perfil de sabor complejo que resulta atractivo para muchos consumidores. Tras el baño de chocolate, el producto se enfría rápidamente para que la cobertura solidifique y se envasa en atmósfera protectora para garantizar su conservación. Los pistachos, en su forma natural, son un alimento altamente nutritivo que aporta proteínas, fibra, vitaminas del grupo B, vitamina E, minerales como el potasio y el magnesio, y grasas insaturadas beneficiosas. Sin embargo, cuando se procesan con azúcar y se cubren con chocolate, el perfil nutricional se modifica sustancialmente.
El principal inconveniente de este tipo de productos es su elevado contenido calórico y de azúcares añadidos. Una porción de 25 gramos, que sería una ración razonable, aportaría aproximadamente 143 kilocalorías y cerca de 10 gramos de grasa. Para personas con objetivos de control de peso o con condiciones como diabetes o hipercolesterolemia, este producto debería consumirse ocasionalmente y en cantidades limitadas. Los expertos en nutrición recomiendan priorizar el consumo de frutos secos naturales o tostados sin sal ni azúcar.
¿Cómo conservar correctamente los pistachos con chocolate?
La conservación adecuada de los pistachos con chocolate es fundamental para mantener sus propiedades organolépticas y evitar alteraciones en su sabor y textura. Estos productos deben almacenarse en un lugar fresco y seco, alejado de fuentes de calor y de la luz solar directa. La temperatura ideal de conservación se sitúa entre 15 y 20 grados centígrados, evitando lugares con humedad excesiva que podrían provocar que el chocolate desarrolle una capa blanquecina conocida como «bloom».
Una vez abierto el envase, se recomienda consumir el producto en un plazo máximo de dos semanas para garantizar su frescura óptima. Si no se va a consumir en ese periodo, es aconsejable transferir los pistachos con chocolate a un recipiente hermético para protegerlos de la oxidación y de la absorción de olores externos. En caso de temperaturas ambientales muy elevadas durante los meses de verano, puede considerarse la refrigeración, aunque esto puede afectar ligeramente a la textura del chocolate al sacarlo del frigorífico.