En el complejo sistema de distintivos ambientales que rige la circulación de vehículos en España, existe una pegatina poco conocida de color amarillo que otorga privilegios excepcionales a determinados automóviles. Mientras la mayoría de conductores están familiarizados con las etiquetas B, C, ECO y CERO emisiones, este distintivo especial marcado con la letra H en color negro representa una categoría completamente diferente que no tiene relación con las emisiones contaminantes.
Este distintivo amarillo identifica a los vehículos históricos, una clasificación que la Dirección General de Tráfico reserva para automóviles que cumplen criterios muy específicos y que, paradójicamente, pueden circular por zonas de bajas emisiones donde otros vehículos más modernos tienen prohibido el acceso. Se trata de una excepción que reconoce el valor patrimonial y cultural de ciertos automóviles por encima de consideraciones medioambientales.
El número de vehículos que portan esta pegatina H en España ha experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años, especialmente desde que las restricciones de circulación en grandes ciudades se han intensificado. Propietarios de automóviles clásicos han encontrado en esta catalogación una solución para mantener vivos ejemplares que, de otro modo, quedarían relegados exclusivamente a colecciones privadas sin posibilidad de circular.
Requisitos para obtener la catalogación de vehículo histórico
Para que un automóvil pueda ser considerado histórico y obtener la pegatina H, debe cumplir con dos criterios fundamentales establecidos por la normativa de Tráfico. El primero y más evidente es el factor temporal: el vehículo debe contar con un mínimo de 30 años desde su primera matriculación o, en caso de conocerse, desde su fecha de fabricación original.
Sin embargo, la antigüedad por sí sola no garantiza la obtención del distintivo. El segundo requisito exige que el automóvil conserve sus componentes originales fundamentales sin modificaciones sustanciales. Esto incluye elementos críticos como el motor, la carrocería, el sistema de suspensión, la dirección y los frenos. Cualquier alteración significativa en estos componentes puede descalificar al vehículo para la catalogación histórica.
Existe además un criterio alternativo para aquellos vehículos con un interés histórico especial, incluso si no cumplen estrictamente con todos los requisitos técnicos. Los automóviles que hayan pertenecido a personalidades relevantes de la historia española o que hayan participado en acontecimientos de trascendencia histórica pueden optar a la catalogación mediante un proceso de evaluación especial.
Procedimiento de matriculación según la situación del vehículo
La Dirección General de Tráfico ha establecido dos grupos diferenciados de vehículos históricos según su situación administrativa previa, cada uno con su propio procedimiento de matriculación y costes asociados. Esta clasificación permite adaptar el proceso a las circunstancias específicas de cada automóvil.
El Grupo A comprende los vehículos que ya están matriculados en España, no han sido dados de baja, cuentan con la Inspección Técnica de Vehículos en vigor y mantienen su documentación actualizada. Para estos casos, el trámite resulta relativamente sencillo: el propietario solicita la nueva catalogación y, una vez aprobada, conservará su matrícula ordinaria original. Como distintivo visible, se le asigna la pegatina circular de color amarillo con la letra H en negro que debe colocarse en el parabrisas. El coste de este procedimiento asciende a 20,81 euros en tasas de la DGT.
Por su parte, el Grupo B incluye situaciones más complejas: vehículos que no han sido matriculados previamente en España, automóviles importados de otros países, o casos en los que el titular desea obtener una matrícula histórica específica porque la matrícula ordinaria asignada no se corresponde con la fecha real de fabricación o matriculación del vehículo.
Para los vehículos del Grupo B, el proceso requiere varios pasos adicionales más exhaustivos. Primero, es necesario obtener un informe técnico de idoneidad realizado por un Servicio Técnico de Vehículos Históricos autorizado. Posteriormente, se debe acudir a una estación de ITV especificando que la inspección es para conseguir la matrícula histórica. La estación emitirá la tarjeta ITV indicando la fecha de fabricación, las condiciones técnicas exentas y las limitaciones de circulación específicas del vehículo.
El tercer paso consiste en liquidar todos los impuestos asociados a la matriculación. Finalmente, se puede realizar la matriculación como vehículo histórico en las oficinas de la DGT de forma presencial o a través de la plataforma digital por Internet. El coste total de este trámite completo alcanza los 99,77 euros correspondientes a la tasa 1.1 de la Dirección General de Tráfico.
En espera de que el TS (Tribunal Supremo) ratifique la sentencia del TSJM (Tribunal Supremo de Justicia de Madrid) del 17/09/24 por recurso interpuesto por VOX, y AVARM, contra las ZBEs (Zonas de Bajas Emisiones) del ayuntamiento de Madrid, del alcalde pepero timoclimático Martínez Almeida y el concejal Carabante, siguiendo otra similar que tumbó las ZBEs de Barcelona, ya no va a ser necesario hacer histórico (pegatina H) tu vehículo de más de 30 años para poder circular por esas ciudades. En Menorca, sólo hay ZBE en Mahón en algunas calles del centro (ayuntamiento P$O€ timoclimático). Si un ayuntamiento impone una ZBE tiene fondos next generation, pero conculca tus derechos de libre circulación. El timoclimático se les cae a pedazos al PP$O€, que siempre votan juntos en el Parlamento Europeo de Úrsula Von der Brujen, aunque aquí, sus medios subvencionados quieran hacernos creer que no.