Alemania ha anunciado que su salario mínimo se situará en 13,90 euros por hora a partir del 1 de enero de 2026, consolidando una de las remuneraciones mínimas más elevadas de la Unión Europea. Esta cifra es notablemente superior a la fijada en España, donde el Salario Mínimo Interprofesional se establece en 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas, equivalentes aproximadamente a 1.424,50 euros en 12 pagas o 17.094 euros brutos anuales. La comparativa entre ambos países evidencia diferencias estructurales en los sistemas de fijación salarial.
Mientras que España utiliza un modelo basado en retribución mensual con 14 pagas anuales, Alemania establece su salario mínimo por hora trabajada. Para una jornada completa de aproximadamente 40 horas semanales, el salario mínimo alemán equivale a unos 2.340 euros brutos mensuales, según estimaciones basadas en datos de Eurostat. Esta diferencia sustancial sitúa al país germano en una posición ventajosa dentro del panorama europeo de protección salarial. El gobierno alemán ha planificado además una nueva subida para 2027, cuando el salario mínimo alcanzará los 14,60 euros por hora, según informaciones de Reuters.
Esta estrategia de incrementos progresivos forma parte de las recomendaciones realizadas por la comisión tripartita alemana, que evalúa periódicamente las condiciones del mercado laboral y propone ajustes para mantener el poder adquisitivo de los trabajadores con menores ingresos. El Salario Mínimo Interprofesional español ha experimentado un crecimiento sostenido desde 2016, cuando se situaba en 655,20 euros brutos mensuales en 14 pagas. La progresión ha sido constante: 707,70 euros en 2017, 735,90 euros en 2018, y un salto significativo hasta 900 euros en 2019. Durante 2020 y 2021 se mantuvo en 950 euros, para retomar la senda alcista con 1.000 euros en 2022, 1.080 euros en 2023, 1.134 euros en 2024 y 1.184 euros en 2025.
El incremento total registrado entre 2016 y 2026 representa un aumento nominal del 86 por ciento aproximadamente, pasando de los mencionados 655 euros hasta los actuales 1.221 euros. Este ritmo de crecimiento ha sido particularmente intenso desde 2018, cuando el gobierno español impulsó subidas más pronunciadas con el objetivo declarado de acercar el SMI al 60 por ciento del salario medio neto español, siguiendo recomendaciones de organismos internacionales como la Carta Social Europea.
Trayectoria del salario mínimo alemán desde su introducción
El salario mínimo nacional en Alemania fue introducido en noviembre de 2014 y entró en vigor el 1 de enero de 2015 con una cuantía inicial de 8,50 euros por hora. Esta medida supuso un cambio histórico en el mercado laboral alemán, que tradicionalmente había regulado los salarios mediante convenios colectivos sectoriales sin un mínimo legal generalizado. La evolución posterior ha sido progresiva: se mantuvo en 8,50 euros durante 2016, subió a 8,84 euros en 2017, alcanzó 9,19 euros en 2018 y 9,35 euros en 2019 y 2020. En 2021 ascendió a 9,50 euros, y durante 2022 experimentó varias subidas dentro del mismo año, pasando de 9,82 euros a 10,45 euros y finalmente a 12 euros. En 2023 se situó en 12,41 euros, cifra que se mantuvo en 2024, mientras que en 2025 alcanzó los 12,82 euros.
El incremento total desde 2015 hasta 2026 representa un aumento del 64 por ciento, pasando de 8,50 euros a 13,90 euros por hora. Aunque en términos porcentuales el crecimiento español ha sido superior, el nivel absoluto del salario mínimo alemán continúa siendo significativamente más elevado. En el contexto de la Unión Europea, España se encuentra entre los países con salarios mínimos más altos en términos nominales, aunque aún por debajo de naciones como Luxemburgo, Irlanda, Países Bajos, Bélgica y la propia Alemania.
La Comisión Europea ha venido recomendando a los Estados miembros que establezcan salarios mínimos adecuados que garanticen condiciones de vida dignas, generalmente fijando como referencia el 60 por ciento del salario mediano o el 50 por ciento del salario medio de cada país. España ha orientado su política salarial en esta dirección, mientras que Alemania, con una economía más robusta y salarios medios superiores, mantiene un salario mínimo proporcionalmente elevado.
Previsiones y planes futuros en ambos países
Para 2027, Alemania tiene previsto elevar su salario mínimo hasta los 14,60 euros por hora, según ha confirmado la Comisión del Salario Mínimo alemana. Esta planificación anticipada proporciona previsibilidad tanto a empresas como a trabajadores, permitiendo una mejor planificación financiera y ajustes graduales en los costes laborales. En España, aunque no existe una planificación plurianual oficial comparable, el Gobierno ha manifestado en diversas ocasiones su intención de continuar incrementando el SMI progresivamente hasta alcanzar el objetivo del 60 por ciento del salario medio.
Este compromiso se ha mantenido constante en los últimos años, aunque las subidas concretas se negocian anualmente con los agentes sociales y dependen de factores como la inflación, el crecimiento económico y la situación del mercado laboral. Los sindicatos españoles han reclamado reiteradamente subidas más ambiciosas para acelerar la convergencia con los países europeos más avanzados, mientras que las organizaciones empresariales han expresado preocupación por el posible impacto en la competitividad y el empleo, especialmente en sectores intensivos en mano de obra con márgenes comerciales reducidos.
Diferencias en el coste de vida entre España y Alemania
Al comparar salarios mínimos entre países, resulta fundamental considerar las diferencias en el coste de vida y el poder adquisitivo que cada remuneración proporciona realmente. Según datos de Eurostat, el nivel general de precios en Alemania es aproximadamente un 10-15 por ciento superior al español, aunque esta diferencia varía significativamente según la región y el tipo de gasto. Los costes de vivienda, especialmente en ciudades alemanas como Múnich, Fráncfort o Hamburgo, superan considerablemente los precios medios españoles, incluso en grandes urbes como Madrid o Barcelona.
Sin embargo, otros servicios como transporte público, telecomunicaciones o alimentación básica presentan diferencias menos pronunciadas. Esta realidad matiza parcialmente la ventaja nominal del salario mínimo alemán, aunque incluso ajustando por poder adquisitivo, la remuneración germana continúa siendo superior. Los efectos del salario mínimo sobre el empleo constituyen un debate económico recurrente entre expertos y responsables políticos. La teoría económica tradicional sugiere que incrementos significativos del salario mínimo pueden reducir la demanda de trabajo, especialmente entre trabajadores jóvenes o con menor cualificación. No obstante, la evidencia empírica reciente en diversos países ha mostrado resultados más matizados.
En España, las sucesivas subidas del SMI han coincidido con periodos de creación neta de empleo en la mayoría de ejercicios, aunque diversos estudios académicos han identificado posibles efectos negativos específicos en determinados colectivos o sectores. El Banco de España ha publicado análisis señalando cierta correlación entre las subidas del salario mínimo y reducciones en el empleo juvenil, si bien otros investigadores cuestionan la metodología y las conclusiones de estos trabajos.
En Alemania, la introducción del salario mínimo en 2015 generó considerable preocupación en círculos empresariales, pero los temores de destrucción masiva de empleo no se materializaron. Los estudios posteriores han mostrado que el impacto sobre el empleo agregado fue limitado, con algunos efectos redistributivos positivos en términos de reducción de la pobreza laboral y disminución de empleos precarios con remuneraciones extremadamente bajas.
Los precios en Alemania son iguales o parecedos a los que tenemos en Baleares..... Pero con diferentes sueldos. He estado en Munich y Berlin unas cuantas veces y tampoco lo he encontrado tan caro como dicen comparado con Baleares. A lo mejor la comparación con Extremadura o Andalucia la diferencia es mayor.