Dar el paso de adoptar tu primer perro puede ser una de las decisiones más emocionantes de tu vida, pero también una de las más delicadas si no se toma con la información adecuada. Alan Peiró, reconocido experto canino en España, ha lanzado una recomendación que está dando mucho que hablar entre quienes se plantean incorporar un animal de compañía a su hogar por primera vez.
Las palabras de Peiró no dejan lugar a dudas: antes de adoptar o comprar un perro, es fundamental informarse exhaustivamente sobre qué tipo de animal vas a introducir en tu vida. No todos los canes son adecuados para personas sin experiencia previa, y elegir mal puede derivar en problemas de convivencia, estrés tanto para el animal como para el dueño, y en el peor de los casos, abandonos.
El especialista es claro en su postura: «Si vas a adquirir tu primer perro, yo te recomendaría empezar por un mestizo». Esta afirmación puede sorprender a muchos que tienen en mente razas específicas como golden retriever, labradores o bulldogs franceses, tan populares en redes sociales y medios de comunicación en España durante los últimos años.
La apuesta por el mestizo de tamaño mediano
Según Peiró, un perrito mediano y mestizo representa la opción más segura para primerizos. La razón es sencilla: cuanto más mestizo sea el animal, menos marcados estarán los instintos y comportamientos específicos de raza que pueden resultar complicados de gestionar sin la experiencia necesaria.
El experto hace especial énfasis en evitar perros con las orejas de punta, un detalle que puede parecer superficial pero que esconde una información genética importante. Los canes con esta característica física suelen tener ascendencia de razas pastoras como el pastor alemán, el pastor belga malinois o el pastor australiano.
Estas razas, aunque extraordinariamente inteligentes y leales, presentan niveles de energía y necesidades de estimulación mental muy elevados. Son perros criados durante generaciones para trabajar largas jornadas, tomar decisiones autónomas y mantener una actividad física constante. En manos inexpertas, pueden desarrollar problemas de comportamiento como ansiedad, destructividad o hiperactividad.
Por qué algunas razas no son para principiantes
Muchos de los abandonos tienen su origen en una elección inadecuada de la raza o tipo de perro. Las personas se enamoran de la apariencia de un husky siberiano, un border collie o un jack russell terrier sin comprender las demandas físicas y mentales que estos animales requieren.
Peiró insiste en que hay muchas razas para las que el ser humano medio no está preparado. No se trata de capacidad intelectual, sino de disponibilidad de tiempo, espacio, recursos económicos y, sobre todo, conocimiento sobre comportamiento canino y técnicas de adiestramiento.
Informarse antes de decidir es fundamental
El mensaje del especialista es contundente: «Infórmate bien de qué vas a meter en casa». Esta máxima debería ser obligatoria para cualquier persona que se plantee la tenencia de un animal de compañía. Visitar refugios, hablar con veterinarios, consultar con educadores caninos y leer sobre las necesidades específicas de cada tipo de perro son pasos esenciales.
Adoptar de forma responsable no solo beneficia al animal que encuentra un hogar definitivo, sino que también reduce la probabilidad de que esa adopción termine en fracaso. Un perro bien elegido según el estilo de vida de su familia tiene muchas más posibilidades de convertirse en un miembro feliz y equilibrado del hogar.
Recibir formación canina antes y después de llegar a casa. Fundamental para hacer las cosas bien desde el principio, y no acudir a un profesional cuando ya hay problemas de comportamiento. Nos empeñamos en que los perros que sepan mucho de humanos y bastaría con que los humanos supieran un poco más de perros.