Durante décadas, cientos de deportistas profesionales en España vivieron en un limbo administrativo que les impedía acceder a una jubilación digna. Nombres reconocidos del baloncesto, la gimnasia o el ciclismo dedicaron los mejores años de su vida a representar al país en competiciones internacionales, pero no pudieron cotizar a la Seguridad Social. No por negligencia propia, sino porque el sistema se lo impedía.
Ahora, el Gobierno español ha iniciado los trámites para aprobar un real decreto que reconocerá como cotizados los años trabajados por estos profesionales entre 1980 y 2003. Una medida que permitirá a muchos jubilarse antes y a otros mejorar sustancialmente su pensión.
La historia de Fernando Romay resume perfectamente esta injusticia histórica. Con 66 años y tras 17 temporadas defendiendo la camiseta del Real Madrid, participaciones en dos Juegos Olímpicos, tres Campeonatos del Mundo y cuatro Eurobasket, el exjugador no puede acceder a una jubilación acorde con su trayectoria profesional. Las cuentas simplemente no cuadraban hasta este momento.
El vacío legal que dejó sin protección a una generación
Entre el 15 de marzo de 1980 y el año 2003, la mayoría de deportistas profesionales españoles quedaron excluidos del Régimen General de la Seguridad Social. Aunque algunos colectivos como ciclistas, jugadores de baloncesto y balonmano lograron incorporarse de forma gradual antes de 2003, la inmensa mayoría permaneció al margen del sistema de protección social.
Esta situación afectó a profesionales de todas las disciplinas deportivas que contaban con contratos profesionales bajo la relación laboral especial de deportistas. Durante más de dos décadas, estos trabajadores ejercieron su profesión sin la posibilidad de generar derechos de pensión, una circunstancia que contravenía el principio básico de protección al trabajador.
La gimnasta olímpica Almudena Cid se convirtió, junto a Romay, en una de las principales abanderadas de esta reivindicación. Su visibilidad mediática ayudó a poner el foco sobre un problema que afectaba a cientos de deportistas anónimos que también vieron truncadas sus expectativas de jubilación.
Un acuerdo histórico que cambia las reglas del juego
La Seguridad Social ha dado un paso definitivo tras alcanzar un acuerdo con los sindicatos UGT y CC OO, además de representantes del colectivo de deportistas afectados. El proyecto de real decreto ya está en marcha y contempla el reconocimiento retroactivo de todos los años trabajados durante ese periodo crítico.
Según confirmó el secretario de Estado de la Seguridad Social y Pensiones, Borja Suárez, se trata de un acto de justicia con deportistas que representaron a España en las competiciones más prestigiosas del mundo. «Nos dieron grandes alegrías y llevaron el pabellón a lo más alto de podios y competiciones internacionales, pero no tuvieron el mínimo reconocimiento», declaró Suárez.
La medida tendrá efectos inmediatos tanto para quienes aún no se han jubilado como para los que ya son pensionistas. En el primer caso, podrán adelantar significativamente su edad de jubilación al sumar los años no cotizados. En el segundo, tendrán derecho a reclamar una mejora sustancial de su pensión actual