El empresario José Elías Navarro ha criticado duramente la escasa capacidad de marketing de España para promocionar sus productos de calidad en el mercado internacional. En un vídeo compartido en su cuenta de Instagram desde las cocinas de Jubany, el millonario expresó su frustración ante la ventaja que otros países han conseguido en la comercialización de productos similares, especialmente Italia. Durante su intervención, Elías lamentó que España cuenta con productos «escandalosamente buenos» que no reciben la promoción adecuada en comparación con otros competidores europeos.
El millonario empresario puso como ejemplo el jamón español, que considera el mejor del mundo pero que no goza del reconocimiento internacional que merece frente a alternativas como el prosciutto italiano. «Yo el otro día hice un post en LinkedIn justamente quejándome de la poca capacidad de marketing que tenemos en España, ¿no? O sea, que tenemos un producto que es escandalosamente bueno y al final te vas a otros países y ves 'prosciutto' y digo, ya nos vale», declaró el inversor. La respuesta de uno de los miembros del personal de Jubany no se hizo esperar: «Lo han salido a hacer muy bien los italianos». A lo que Elías respondió contundentemente: «O nosotros muy mal».
El empresario catalán continuó su crítica destacando que la falta de estrategia comercial española afecta a múltiples sectores de la industria alimentaria nacional. «A mí me da mucha rabia cuando voy e incluso hablas con una americana y dices que no, el mejor jamón del mundo. ¿Qué dices, tío? No tienes ni idea de lo que es el jamón. Lo que han sabido vender. Pero todo, ¿eh? Jamón, el aceite, el vino. Es que nos han pasado la mano por la cara 27 millones de veces», señaló visiblemente molesto. Las declaraciones de José Elías ponen de manifiesto una problemática recurrente en la industria española: la dificultad para posicionar productos de alta calidad en mercados internacionales frente a competidores que han desarrollado estrategias de marca más efectivas.
Italia ha conseguido convertir productos como el prosciutto, el parmesano o el aceite de oliva en referencias mundiales, mientras que productos españoles de calidad equivalente o superior luchan por obtener el mismo reconocimiento. Durante la conversación, uno de los interlocutores en el vídeo aportó datos reveladores sobre la exportación de embutidos españoles al continente europeo. «Todo el chorizo que hay en toda Europa, por ejemplo, es Teruel. O sea, para que tengas una idea, sale kilos y kilos y unidades de chorizo. Pero lo que dices tú, no se sabe valorar el mercado español», explicó, subrayando la paradoja de que España produce grandes cantidades de producto pero no consigue capitalizar su valor de marca.
Esta afirmación ilustra perfectamente el problema señalado por el empresario: España es un gran productor y exportador de alimentos de calidad, pero carece de la estrategia de marketing necesaria para que sus productos sean percibidos como premium en el extranjero. Mientras otras naciones han construido narrativas potentes alrededor de sus especialidades gastronómicas, los productos españoles a menudo se comercializan sin el prestigio que merecerían. José Elías Navarro es un empresario e inversor español nacido en Cataluña, reconocido principalmente por su liderazgo en el sector energético. Como presidente de Audax Renovables, ha dirigido el crecimiento de esta compañía dedicada a la comercialización y producción de energía, especialmente renovable, logrando su expansión internacional en los últimos años.
Además de su actividad empresarial, Elías se ha convertido en una figura mediática por su estilo directo y su presencia activa en redes sociales, podcasts y eventos. Comparte regularmente reflexiones sobre negocios, inversión, disciplina y mentalidad empresarial, lo que le ha granjeado una notable popularidad entre jóvenes interesados en el mundo del emprendimiento. Su enfoque se caracteriza por priorizar la eficiencia y la rentabilidad en todos sus proyectos. Las críticas de José Elías apuntan a un déficit estructural en la promoción internacional de los productos españoles.
El sector del jamón ibérico como ejemplo
El jamón ibérico español representa uno de los casos más evidentes de esta desconexión entre calidad y reconocimiento internacional. Considerado por expertos como uno de los mejores embutidos del mundo, con un proceso de elaboración único y características organolépticas excepcionales, el jamón ibérico sigue siendo relativamente desconocido fuera de España en comparación con el prosciutto italiano. Esta situación no responde a una inferioridad del producto, sino a diferencias en las estrategias de marketing y distribución.
Italia ha conseguido posicionar el prosciutto como un producto accesible pero premium, presente en supermercados y restaurantes de todo el mundo, mientras que el jamón ibérico sigue siendo percibido como un producto de nicho, difícil de encontrar y de precio elevado. La ventaja competitiva de países como Italia en la promoción de sus productos alimentarios responde a varios factores. En primer lugar, existe una mayor coordinación entre el sector público y privado para desarrollar campañas de marketing país.
Organismos gubernamentales italianos han trabajado durante décadas con asociaciones de productores para crear una imagen de marca coherente. Además, estos países han sabido aprovechar el poder del storytelling y la narrativa cultural asociada a sus productos. La gastronomía italiana se ha vinculado exitosamente con conceptos como tradición familiar, autenticidad y estilo de vida mediterráneo, creando una conexión emocional con los consumidores internacionales que trasciende las características objetivas del producto.
¿Qué productos españoles sufren más esta falta de marketing?
Según las declaraciones de José Elías, el problema afecta especialmente a tres categorías fundamentales de la gastronomía española: el jamón, el aceite de oliva y el vino. En el caso del aceite, España es el mayor productor mundial, pero gran parte de su producción se exporta a granel para ser embotellada en otros países bajo marcas locales, perdiendo así el valor añadido. El sector vinícola español, aunque ha mejorado sustancialmente su posicionamiento en las últimas décadas, todavía enfrenta el desafío de competir con la reputación de vinos franceses o italianos en segmentos premium.
Regiones como Rioja o Ribera del Duero han conseguido cierto reconocimiento, pero otras denominaciones de origen de gran calidad permanecen prácticamente invisibles en mercados internacionales clave. Para revertir esta situación, expertos del sector sugieren que España necesita una estrategia coordinada de marca país en el ámbito alimentario. Esto requeriría la colaboración entre el Gobierno, las comunidades autónomas, los consejos reguladores de denominaciones de origen y las empresas privadas para desarrollar campañas coherentes y sostenidas en el tiempo.
También resulta fundamental invertir en educación del consumidor internacional, explicando las características diferenciales y el proceso de elaboración de productos como el jamón ibérico o el aceite de oliva virgen extra español. La presencia en eventos internacionales, ferias especializadas y la colaboración con prescriptores gastronómicos constituyen herramientas esenciales en esta estrategia de posicionamiento que otros países han utilizado con éxito.