La campaña de la declaración de la renta 2025-2026, que arranca este miércoles 8 de abril, incorpora una deducción de hasta 340 euros en el IRPF destinada específicamente a trabajadores que cobran el Salario Mínimo Interprofesional o rentas muy reducidas. Esta novedad fiscal, que puede beneficiar a millones de contribuyentes españoles, surge como solución al desacuerdo entre los ministerios de Hacienda y Trabajo respecto a la tributación del SMI durante el ejercicio anterior. El asesor fiscal José Ramón López, conocido en redes sociales como 'Tu blog fiscal', ha alertado de que esta deducción no se aplica de manera automática en el borrador de la declaración. A través de su cuenta de TikTok, este experto explica detalladamente el procedimiento que deben seguir los contribuyentes para beneficiarse de esta ventaja fiscal, advirtiendo que la Agencia Tributaria no incluye esta deducción por defecto pese a disponer de toda la información necesaria.
La medida afecta a todos aquellos trabajadores que hayan percibido menos de 18.276 euros brutos anuales durante el ejercicio 2025, lo que convierte a esta deducción en una de las novedades más relevantes de la presente campaña de renta. El origen de esta iniciativa se encuentra en la disputa institucional del año pasado, cuando Hacienda defendía que el SMI debía tributar mientras que el Ministerio de Trabajo se oponía a ello. La solución de consenso consistió en establecer una deducción específica para estos trabajadores.
José Ramón López detalla el procedimiento completo para aplicarse esta deducción fiscal. En primer lugar, los contribuyentes deben acceder al apartado de 'deducciones generales' dentro de su declaración de la renta. Una vez localizado, es necesario pulsar sobre la opción 'deducción por obtención de rendimientos del trabajo', que es donde se tramita específicamente este beneficio. El asesor fiscal señala que, tras acceder a este apartado, la Agencia Tributaria solicita cumplimentar una serie de datos que ya constan en sus sistemas. "Me parece absurdo porque Hacienda ya tiene estos datos", critica López, apuntando a la redundancia administrativa del proceso. Una vez introducida la información requerida, la deducción queda reflejada en el apartado 'deducciones cuota líquida' y posteriormente en 'deducción por obtención de rendimientos del trabajo'.
Es importante destacar que, aunque la cuantía máxima asciende a 340 euros, no todos los beneficiarios percibirán esta cantidad íntegra. El importe de la deducción se calcula de manera proporcional según los ingresos percibidos. Así, quienes hayan cobrado exactamente el SMI de 2025, fijado en 16.576 euros anuales, sí podrán deducirse los 340 euros completos.
Cálculo proporcional según los ingresos
El sistema de cálculo de esta deducción funciona de manera decreciente. "La deducción va bajando conforme te vas acercando a ese importe máximo", explica José Ramón López en su vídeo divulgativo. Esto significa que la cantidad a deducir se reduce proporcionalmente a medida que los ingresos del contribuyente se aproximan al límite establecido de 18.274 euros brutos anuales. Para comprender mejor este mecanismo, quienes hayan ingresado el SMI exacto recibirán la deducción completa de 340 euros, mientras que aquellos con rentas superiores verán minorada esta cifra de forma gradual. Al alcanzar los 18.274 euros de ingresos anuales, la deducción desaparece por completo, quedando fuera del ámbito de aplicación de esta medida fiscal.
Este mecanismo de aplicación proporcional pretende beneficiar especialmente a los trabajadores con menores ingresos, estableciendo un sistema progresivo que se ajusta a la capacidad económica real de cada contribuyente. La medida busca compensar el impacto fiscal del incremento del SMI sin que este aumento se traduzca en una mayor carga tributaria para los trabajadores con salarios más bajos. La implementación de esta deducción tiene su raíz en la controversia surgida entre dos ministerios del Gobierno español durante el año pasado. El Ministerio de Hacienda defendía que el incremento del Salario Mínimo Interprofesional debía tributar en el IRPF como cualquier otro rendimiento del trabajo, siguiendo el principio de capacidad económica que rige el sistema tributario español.
Por su parte, el Ministerio de Trabajo mantenía la postura de que los perceptores del SMI no deberían tributar por este concepto, argumentando que se trata de trabajadores con rentas muy bajas que necesitan protección fiscal adicional. Esta discrepancia entre departamentos gubernamentales amenazaba con generar incertidumbre entre millones de trabajadores españoles. La solución de compromiso alcanzada consistió en mantener la tributación del SMI pero establecer una deducción específica que compensa el impacto fiscal. De esta manera, aunque técnicamente estos ingresos tributan, los contribuyentes pueden recuperar parte o la totalidad de lo pagado mediante la deducción, siempre que la soliciten expresamente en su declaración de la renta.
El Salario Mínimo Interprofesional (SMI) es la retribución mínima que debe recibir todo trabajador en España por la jornada legal de trabajo, independientemente del sector de actividad o del tipo de contrato. Se establece anualmente mediante Real Decreto del Gobierno, previa consulta con los agentes sociales más representativos. Durante el ejercicio 2025, el SMI se fijó en 16.576 euros brutos anuales, distribuidos en 14 pagas. Esta cuantía representa un incremento respecto a ejercicios anteriores, dentro de la política gubernamental de aproximación progresiva del salario mínimo español a la media europea. El SMI constituye un referente fundamental no solo en materia laboral, sino también para el cálculo de múltiples prestaciones sociales y ayudas públicas.
La actualización periódica del SMI busca garantizar unas condiciones de vida dignas para los trabajadores con menores ingresos, aunque estas subidas pueden generar efectos fiscales no deseados si no se acompañan de medidas compensatorias como la deducción ahora implantada. Actualmente, cerca de dos millones de trabajadores en España perciben el salario mínimo o rentas muy próximas a esta cifra.
¿Quiénes pueden beneficiarse de esta deducción?
Pueden solicitar esta deducción fiscal todos aquellos contribuyentes que durante el ejercicio 2025 hayan obtenido rendimientos del trabajo inferiores a 18.276 euros brutos. Esto incluye no solo a quienes cobran exactamente el SMI, sino también a trabajadores a tiempo parcial, con contratos temporales o que hayan estado en situación de desempleo parte del año. También resultan elegibles aquellos trabajadores que, por circunstancias diversas como incorporación tardía al mercado laboral o cese anticipado, no hayan completado el año completo de trabajo. El requisito fundamental es que la suma total de rendimientos del trabajo del ejercicio se sitúe por debajo del umbral establecido, independientemente de las particularidades contractuales o laborales de cada situación.
Es fundamental recordar que esta deducción se aplica exclusivamente sobre rendimientos del trabajo, no sobre otras fuentes de ingresos como rendimientos del capital, actividades económicas o ganancias patrimoniales. Los contribuyentes que combinen salarios bajos con otras rentas deben verificar cuidadosamente si cumplen los requisitos establecidos para beneficiarse de esta medida fiscal. Aunque se perciba el Salario Mínimo Interprofesional, existen límites de renta que obligan a declarar. Con carácter general, están obligados a presentar declaración quienes hayan obtenido rendimientos del trabajo superiores a 22.000 euros anuales de un único pagador, o de 15.000 euros si proceden de varios pagadores bajo determinadas condiciones.
Sin embargo, aunque no exista obligación legal de declarar, resulta altamente recomendable hacerlo para solicitar esta deducción. Muchos trabajadores con rentas bajas que no están obligados a presentar la declaración podrían beneficiarse de la devolución de retenciones practicadas, incrementada ahora con los 340 euros de esta nueva deducción. José Ramón López insiste en que millones de contribuyentes podrían estar dejando de percibir este beneficio por desconocimiento. La Agencia Tributaria facilita el proceso mediante el borrador de la declaración, aunque en este caso concreto será necesaria la intervención activa del contribuyente para incluir manualmente la deducción. El plazo para presentar la declaración de la renta se extiende habitualmente desde abril hasta finales de junio, ofreciendo tiempo suficiente para realizar todos los trámites necesarios y asegurarse de aplicar correctamente todas las deducciones disponibles.