La Dirección General de Tráfico ha modificado el régimen de inspecciones técnicas para determinados vehículos que en los últimos años han experimentado un crecimiento exponencial en España. La medida responde al notable aumento de este tipo de automóviles en las carreteras españolas, que han pasado de representar una minoría a convertirse en una presencia cada vez más habitual en autopistas y áreas de descanso.
El organismo dirigido por Pere Navarro ha emitido una instrucción que modifica sustancialmente los plazos de revisión para ciertos tipos de vehículos recreativos. Esta decisión llega en un momento en que el turismo itinerante y la vida nómada sobre ruedas se han popularizado enormemente entre los españoles, especialmente tras la pandemia.
Qué vehículos deberán pasar la inspección cada seis meses
La nueva regulación establece diferentes calendarios según el tipo de vehículo y su antigüedad. Las autocaravanas con menos de cuatro años de antigüedad continúan exentas de pasar la inspección técnica. Una vez superado ese periodo, las revisiones se realizan cada dos años hasta que el vehículo alcanza la década de vida. A partir de los diez años de antigüedad, las autocaravanas deben someterse a inspecciones anuales. Sin embargo, el cambio más significativo afecta a las furgonetas camperizadas, aquellos vehículos que no fueron diseñados originalmente para uso recreativo pero que han sido acondicionados para tal fin.
En el caso de las furgonetas camperizadas, el calendario es más estricto: hasta cumplir los diez años, las inspecciones son obligatorias cada año. Pero cuando superan esa edad, la frecuencia se duplica y estos vehículos deben pasar la ITV cada seis meses, un régimen similar al de autobuses y vehículos de transporte público. Según explica la DGT, existe una diferencia fundamental entre autocaravanas y furgonetas camper: las primeras están diseñadas y homologadas desde fábrica para vivir en su interior, mientras que las segundas son vehículos convencionales posteriormente adaptados. Esta distinción técnica justifica, en parte, el tratamiento diferenciado en cuanto a inspecciones.
Qué aspectos revisa la inspección técnica en estos vehículos
Durante la inspección de caravanas remolcadas se verifican elementos específicos que no se revisan en turismos convencionales. Uno de los más importantes es la instalación de gas, fundamental para la cocina y calefacción. Aunque el certificado se solicita en la fase de legalización inicial, en revisiones posteriores no suele comprobarse nuevamente. Los técnicos de las estaciones de ITV verifican el correcto funcionamiento de todos los sistemas de alumbrado, incluyendo intermitentes, luces de posición, freno y emergencia. También se examina minuciosamente el estado de los neumáticos, tanto en desgaste como en presión adecuada, y el punto de acoplamiento con el vehículo tractor.
En el caso de las autocaravanas, al ser vehículos autopropulsados, la inspección resulta más exhaustiva. Además de los elementos mencionados, se revisan los mismos sistemas que en un turismo: frenos, suspensión, dirección, emisiones contaminantes, estado del parabrisas y correcta visibilidad. La colocación y legibilidad de la matrícula también forma parte del control.