La Policía Nacional ha alertado sobre una nueva modalidad de estafa telefónica conocida como 'shock call', en la que los delincuentes se hacen pasar por agentes de la autoridad para extorsionar a las víctimas. El modus operandi consiste en hacer creer a la persona que un familiar directo ha provocado un accidente mortal, causando la muerte de un bebé, y que debe pagar una cantidad económica para evitar que su ser querido ingrese en prisión. El cuerpo policial ha compartido un vídeo informativo en su cuenta oficial de TikTok, donde una agente explica detalladamente cómo actúan estos estafadores y qué medidas preventivas deben adoptar los ciudadanos.
Según explica la agente en el material audiovisual, los estafadores aprovechan el estado de shock emocional de la víctima para presionarla y conseguir que entregue dinero, joyas u otros objetos de valor. «Se hacen pasar por agentes de la autoridad. Te harán creer que un familiar tuyo ha provocado un accidente causando la muerte de un bebé y que tienes que pagar para evitar que vaya a prisión», advierte la funcionaria en el vídeo. La estrategia de estos criminales se basa en mantener a la víctima en un estado de pánico constante.
Los estafadores no permiten que la persona cuelgue el teléfono, impidiendo así que pueda contactar con el supuesto familiar accidentado o con otras personas de confianza que pudieran alertarle del engaño. Durante la conversación, aplican presión psicológica constante con frases amenazantes como «tiene que pagar o la metemos en prisión». Una vez logrado el objetivo de confundir y asustar a la víctima, los delincuentes citan a la persona en un lugar cercano para realizar la entrega del dinero o los objetos de valor.
En el ejemplo recreado por la Policía Nacional, la víctima pregunta: «¿Te puedo dar mis joyas y ocho mil euros que tengo en efectivo?», a lo que el estafador responde: «Vale, nos vemos detrás de los juzgados en diez minutos». La elección de lugares próximos a instituciones judiciales busca conferir mayor credibilidad al engaño. Este tipo de fraude telefónico se caracteriza por la inmediatez y la urgencia con la que actúan los criminales, sin dar tiempo a la víctima para reflexionar o comprobar la veracidad de la información recibida. El factor sorpresa y el componente emocional relacionado con la seguridad de un ser querido constituyen las principales armas de estos delincuentes.
Medidas de prevención
Las autoridades policiales han detallado una serie de pautas que permiten identificar y evitar caer en esta estafa. La Policía Nacional subraya que las autoridades nunca pedirán pagos por teléfono, siendo este el primer indicador de alerta ante una posible llamada fraudulenta. Este dato resulta fundamental para descartar inmediatamente cualquier solicitud económica realizada de esta manera. Otro aspecto clave que destacan los agentes es que en España las fianzas judiciales nunca se abonan en cuentas particulares. Cualquier pago relacionado con procedimientos judiciales se realiza a través de canales oficiales y mediante procedimientos establecidos que nunca incluyen entregas en efectivo o transferencias a personas particulares en lugares públicos.
La Policía Nacional recomienda además desconfiar de cualquier llamada que trate de retener a la persona en la línea telefónica sin permitirle colgar o contactar con terceros. Este comportamiento constituye una señal clara de que se trata de un intento de estafa. En caso de recibir una llamada con estas características, las autoridades aconsejan finalizar la comunicación inmediatamente y verificar el estado del familiar mencionado a través de otros medios. Finalmente, el cuerpo policial insiste en la importancia de denunciar estos intentos de fraude en cualquier comisaría de la Policía Nacional o a través de los canales habilitados para ello.
Qué es el 'shock call' y por qué resulta efectivo
El término 'shock call' hace referencia a una modalidad de estafa telefónica basada en provocar un impacto emocional intenso en la víctima mediante una noticia alarmante que implica a un familiar cercano. Esta técnica de ingeniería social explota la vulnerabilidad psicológica de las personas cuando reciben información sobre posibles daños o peligros que afectan a sus seres queridos. La efectividad de este tipo de fraude radica en la combinación de varios factores psicológicos. Por un lado, el cerebro humano reacciona de forma automática ante amenazas percibidas contra la familia, activando respuestas de estrés que reducen la capacidad de razonamiento lógico.
Por otro, la urgencia artificial creada por los estafadores impide que la víctima active mecanismos de verificación que, en condiciones normales, le permitirían detectar el engaño. Los delincuentes que emplean esta técnica suelen contar con información previa sobre sus víctimas, obtenida mediante técnicas de phishing, filtraciones de datos o investigación en redes sociales. Este conocimiento les permite personalizar la llamada, mencionando nombres de familiares reales o detalles que aumentan la credibilidad del engaño y dificultan que la víctima mantenga la calma necesaria para cuestionarse la veracidad de lo expuesto.