Los precios del petróleo continúan su tendencia alcista este viernes 18 de julio de 2025, motivados principalmente por las interrupciones en la producción del norte de Irak y un mercado cada vez más ajustado en plena temporada estival. El barril de Brent, referencia en Europa, ha experimentado un incremento de 0,40 % hasta situarse en los 69,81 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense ha avanzado un 0,42 % alcanzando los 67,81 dólares.
La serie de ataques con drones contra instalaciones petroleras en la región del Kurdistán iraquí durante los últimos cuatro días ha provocado una reducción del 50 % en la producción regional, pasando de 280.000 barriles diarios a entre 140.000 y 150.000. Este factor geopolítico ha servido como catalizador para impulsar ambos contratos de referencia en más de un dólar durante la jornada de ayer jueves.
Según los expertos consultados, las autoridades iraquíes señalan a milicias respaldadas por Irán como los posibles responsables de estos ataques, aunque hasta el momento ningún grupo ha reivindicado la autoría. A pesar de la tensión, el gobierno federal iraquí anunció ayer que la región kurda reanudará pronto las exportaciones a través del oleoducto hacia Turquía, tras dos años de interrupción en esta ruta comercial estratégica.
Demanda global en máximos históricos
Los analistas de JP Morgan han destacado en su último informe que la demanda mundial ha alcanzado los 105,2 millones de barriles diarios durante las dos primeras semanas de julio de 2025, lo que supone un incremento de 600.000 barriles respecto al mismo periodo del año pasado. Este repunte coincide con la temporada alta de desplazamientos vacacionales en el hemisferio norte.
«Los precios del crudo se han mantenido relativamente estables esta semana, sin variaciones significativas, ya que el impacto del aumento de oferta por parte de la OPEP+ se ha visto compensado por la fuerte demanda estacional en Estados Unidos», ha señalado Anh Pham, analista de LSEG, en declaraciones recogidas por medios especializados del sector energético en España.
A este escenario se suma la caída de los inventarios estadounidenses más allá de lo previsto por los expertos, según revelaron el pasado miércoles los datos oficiales del gobierno norteamericano. Paralelamente, las exportaciones de crudo desde Estados Unidos han experimentado un aumento notable, contribuyendo al fortalecimiento de los precios en los mercados internacionales.
Perspectivas del mercado energético
En el continente asiático también se ha registrado un repunte en la demanda, coincidiendo con el regreso a la actividad de numerosas refinerías tras completar sus periodos de mantenimiento programado. Esta situación se produce en plena temporada alta de consumo energético, lo que añade presión adicional sobre los precios.
Asimismo los analistas de ING publicaron este jueves un informe donde destacan que los fundamentos del mercado petrolero a corto plazo probablemente seguirán siendo favorables, con un escenario de ajuste durante el tercer trimestre de 2025. Sin embargo, prevén una mejora en el suministro durante el último trimestre del año, lo que podría moderar los precios.
La incertidumbre respecto a la política arancelaria de Donald Trump al frente de Estados Unidos, que difícilmente se resolverá antes del primero de agosto, está ejerciendo una influencia negativa sobre el mercado. Además, los planes de los principales productores agrupados en la OPEP+ para eliminar progresivamente los recortes de producción añadirán volumen al mercado justo cuando finalice la demanda estacional del verano.
A pesar del repunte observado en las últimas jornadas, tanto el Brent como el WTI acumulan descensos superiores al 1 % en el cómputo semanal. Esta caída refleja las preocupaciones de los inversores sobre el equilibrio entre oferta y demanda en los próximos meses, especialmente de cara al último trimestre de 2025. Desde diversas consultoras especializadas con presencia en España, se señala que el mercado petrolero se encuentra en un punto de inflexión. Por un lado, los factores geopolíticos y la fuerte demanda estacional empujan los precios al alza, mientras que las perspectivas de mayor oferta por parte de la OPEP+ y la posible desaceleración económica global actúan como contrapeso.
Expertos del sector energético español consideran que esta volatilidad en los precios del petróleo podría tener un impacto significativo en la economía nacional, especialmente en sectores clave como el transporte y el turismo. Con una dependencia energética exterior que supera el 70 %, España se mantiene especialmente vulnerable a las fluctuaciones en los mercados internacionales de crudo. Para los consumidores españoles, estos movimientos en los mercados mayoristas podrían traducirse en variaciones en los precios de los carburantes durante las próximas semanas, coincidiendo con el periodo de mayor movilidad por vacaciones estivales. Las estaciones de servicio ya están ajustando sus previsiones ante la evolución del mercado internacional.