Los 15 militares alemanes desplegados en Groenlandia en «misión de reconocimiento» han abandonado el territorio ártico menos de un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara la imposición de aranceles adicionales a los países europeos desplegados en la isla, Alemania entre ellos, tras interpretar su presencia allí como una amenaza a sus intentos de anexión. Un portavoz del Ejército alemán ha confirmado a la agencia DPA y al periódico 'Der Spiegel' la retirada de los 15 militares, que ya están de camino a la capital de Dinamarca, Copenhague.
Aunque fuentes del diario 'Bild' apuntaban que la salida de los militares se ha producido sin aviso previo tras permanecer desplegados menos de 48 horas en la isla, el portavoz ha indicado a DPA que la retirada obedece a una dinámica natural. La misión ha sido completada y los resultados de este «reconocimiento» serán «analizados en los próximos días» sin vincular en ningún momento la decisión a la amenaza de Trump. De hecho, y en un comunicado conjunto publicado este domingo, Alemania y los otros siete países sancionados por Trump (Dinamarca, Finlandia, Francia, Países Bajos, Noruega, Suecia y Reino Unido) defienden la misión y subrayan que su presencia militar en Groenlandia es para apoyar a Dinamarca y que «no supone una amenaza para nadie».
«Como miembros de la OTAN queremos reforzar la seguridad en el Ártico, un interés transatlántico compartido. Las maniobras coordinadas danesas 'Resistencia Ártica' realizadas con aliados responden a esta necesidad. No suponen una amenaza para nadie», han explicado los ocho países. En el comunicado, los ocho expresan su «plena solidaridad» con el Reino de Dinamarca y con el pueblo de Groenlandia y mencionan el proceso de diálogo abierto la semana pasada «basado en los principios de soberanía e integridad territorial que apoyamos firmemente».
Los ocho países europeos sancionados por Trump responden
Los gobiernos de Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia y Reino Unido han publicado este domingo un comunicado conjunto en el que subrayan que su presencia militar en Groenlandia es para apoyar a Dinamarca y que «no supone una amenaza para nadie». «Como miembros de la OTAN queremos reforzar la seguridad en el Ártico, un interés transatlántico compartido. Las maniobras coordinadas danesas 'Resistencia Ártica' realizadas con aliados responden a esta necesidad. No suponen una amenaza para nadie», han explicado los ocho países.
El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó este pasado sábado a estos ocho países en represalia por su presencia militar en Groenlandia, isla que aspira a anexionarse. Trump declaró su intención de imponer aranceles adicionales del 10% a partir del 1 de febrero y del 25% a partir del 1 de junio, que seguirían en vigor hasta que Estados Unidos se hiciera con el control del territorio mediante una «adquisición».
En el comunicado, los ocho expresan su «plena solidaridad» con el Reino de Dinamarca y con el pueblo de Groenlandia y mencionan el proceso de diálogo abierto la semana pasada «basado en los principios de soberanía e integridad territorial que apoyamos firmemente». «Los aranceles socavan las relaciones transatlánticas y podrían provocar una peligrosa espiral. Vamos a seguir unidos y coordinando nuestra respuesta. Defendemos nuestra soberanía», han remachado los ocho países firmantes.
Este mismo domingo, el ministro de Asuntos Exteriores holandés, David van Weel, ha criticado el «chantaje» de Trump en una entrevista televisiva en la que ha calificado de «incomprensible» y de «inapropiada» la medida anunciada por el inquilino de la Casa Blanca. «Este chantaje no es la forma de trabajar con tus aliados», ha afirmado antes de criticar el «ridículo plan» de Trump sobre Groenlandia.
Además, ha subrayado que Países Bajos no tiene previsto retirar a los dos militares enviados para preparar maniobras de la OTAN en Groenlandia pese al anuncio de Trump y además enviará más efectivos cuando comiencen las maniobras. Van Weel ha mencionado la inminente cita del Foro de Davos, en Suiza. «Tenemos mucha tarea que hacer allí y la primera prioridad es sacar esta ridícula propuesta de la mesa», ha planteado.
Jajajaja. Europa da risa. Desaparece en 10 años.