El enviado especial de Estados Unidos para Siria, Tom Barrack, calificó el nuevo acuerdo de alto el fuego alcanzado este domingo entre el Gobierno de Damasco y la alianza armada liderada por kurdos Fuerzas de Siria Democrática (FSD) como un «punto de inflexión crucial», que allana el camino para una «Siria unificada». «Este acuerdo y alto el fuego representan un punto de inflexión crucial, donde antiguos adversarios priorizan la colaboración en lugar de la división», dijo Barrack en su cuenta de X, en la que elogió a ambas partes «por sus esfuerzos constructivos para alcanzar el acuerdo de alto el fuego de hoy, allanando el camino para un diálogo y una cooperación renovados hacia una Siria unificada».
No obstante, la «difícil labor de ultimar los detalles de un acuerdo de integración integral comienza ahora», reconoció el diplomático estadounidense, que insistió en que su país «respalda firmemente este proceso en cada etapa».
Estados Unidos se siente «particularmente alentado por este esfuerzo sostenido para contrarrestar las amenazas» del grupo yihadista Estado Islámico (EI), que facilitará la «plena incorporación» de las FSD, respaldadas por Washington, a «una Siria unida e inclusiva que salvaguarde los intereses y derechos de todos sus ciudadanos, al tiempo que promueve objetivos compartidos de reconciliación y unidad nacional», añadió.
Barrack se encuentra hoy en Damasco donde se ha reunido con el presidente sirio, Ahmed al Sharaa, que publicó poco después el texto de alto el fuego acordado entre él y el líder de las FSD, el comandante Mazlum Abdi, pese a que este último no ha reaccionado hasta el momento ante este anuncio.
Además del alto el fuego, entre los puntos más importantes del pacto están la entrega de la administración de tres provincias del este de Siria -que controlan los kurdosirios- al Estado sirio, así como la integración «individual» de miembros de las FSD en el Ejército sirio.
Junto a la entrada en estas provincias, el Gobierno sirio controlará «todos los pasos fronterizos, los campos petrolíferos y de gas en la zona», lo cual «garantiza su protección por parte de las fuerzas regulares para asegurar el retorno de los recursos al Estado sirio».
Está previsto que Al Sharaa se reúna mañana con Abdi, dado que hoy no se han podido encontrar por el «mal tiempo» en el país. Damasco y los kurdosirios ya firmaron el 10 de marzo de 2025 un acuerdo para buscar una solución a las autoproclamadas zonas autónomas del noreste de Siria en manos de una administración liderada por kurdos, en un proceso surgido del derrocamiento de Bachar al Asad hace poco más de un año y que no se cristalizó.
Además, la firma de ambos se produce en medio de una escalada de violencia entre las partes en la provincia noroccidental de Alepo, donde esta semana las fuerzas gubernamentales lanzaron una oleada de ataques contra la localidad de Deir Hafir y otras zonas en manos de los kurdosirios, así como el avance del Ejército sirio en Al Raqa y Deir al Zur.