La encargada de Negocios de Israel en España, Dana Erlich, ha reconocido que la relación con el Gobierno de España atraviesa un «momento complicado» al cumplirse cuarenta años de su establecimiento, aunque ha subrayado que no dan por imposible que pueda recomponerse y que Israel sigue abierto a un «diálogo auténtico». Al mismo tiempo, ha denunciado que israelíes y judíos sienten «miedo» ante manifestaciones antisemitas recientes en España, si bien ha recalcado que no considera al país «antisemita».
«Las relaciones bilaterales están en un momento complicado», ha afirmado en una entrevista con Europa Press con motivo del 40 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, que se cumple este sábado. Actualmente, ninguno de los dos Estados cuenta con embajador en el otro, como consecuencia del choque diplomático derivado del conflicto en Gaza tras el ataque terrorista de Hamás del 7 de octubre de 2023.
Erhich, que llegó a Madrid el pasado mes de agosto, ha defendido que asumió el cargo «para cultivar el diálogo» con todos aquellos dispuestos a trabajar con Israel. «Mantenemos todos los canales de comunicación abiertos siempre», ha insistido. «Desde el principio dije que estoy aquí para hablar».
Aniversario en un contexto adverso
«Aunque ahora estemos en un punto crítico con el Gobierno central actual, no nos podemos olvidar de todo lo que tenemos en común y de todo lo que estamos haciendo con España», ha señalado. En este sentido, ha explicado que el aniversario no se limita al 17 de febrero, sino que se extenderá a lo largo de todo el año, con actividades organizadas junto a distintas instituciones, sin ofrecer más detalles.
Al igual que rechaza las generalizaciones sobre Israel, ha reconocido que en España «hay diferentes voces» y numerosas personas e instituciones, «muchos amigos», que desean conmemorar este aniversario.
Preguntada por un posible margen de mejora en la relación con el Ejecutivo de Pedro Sánchez, Erhich ha sido clara: «para nosotros nada es imposible». A su juicio, la política internacional demuestra que «todo puede cambiar de un día para otro».
Llamamientos al boicot y preocupación social
Desde el reconocimiento de Palestina como Estado por parte de España en mayo de 2024, se ha producido, según Erhich, una «acumulación de iniciativas» que no buscan ayudar a los palestinos, sino que avanzan y apoyan un boicot a Israel y a todo lo relacionado con Israel.
Ha citado como ejemplos las «manifestaciones violentas» durante la Vuelta ciclista a España contra el equipo Israel, así como los llamamientos a «boicotear a deportistas, gente de la cultura, académicos», incluidos israelíes que no representan al Gobierno central pero que aun así están señalados. Todo ello, ha advertido, alimenta un odio que en ocasiones no solo no es rechazado por representantes oficiales, sino que incluso se justifica.
«Esto me preocupa», ha reconocido, señalando que también genera inquietud en Israel y entre las comunidades judías en España. Se trata, ha dicho, de «ciudadanos españoles que viven aquí y tienen miedo» debido a determinadas medidas y declaraciones políticas.
Antisemitismo y contradicciones
La embajadora en funciones ha aclarado que no considera a España un país antisemita, aunque sí reconoce la existencia de manifestaciones de antisemitismo. Ha recordado que España respalda la definición de antisemitismo de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), pero ha lamentado que se produzcan «declaraciones e iniciativas» que contradicen dicha definición.
España, ha añadido, es uno de los destinos turísticos favoritos para los israelíes por la historia y la cultura compartidas. Sin embargo, el aumento de incidentes ha llevado a algunos ciudadanos a preguntar en la Embajada «si es seguro venir a España».
«Tienen miedo de hablar hebreo en la calle o de llevar algo que muestre que son judíos o israelíes», ha explicado. «Como países aliados, esto me preocupa».
Mayoría silenciosa y cooperación intacta
Pese al ruido generado por una minoría, Erhich ha querido destacar que existe una «mayoría silenciosa» favorable a la relación bilateral. «Sabemos que tenemos muchos amigos y con esos amigos seguimos trabajando», ha afirmado, defendiendo que los 40 años de relaciones han sido «fructíferos».
Así, aunque el vínculo político atraviesa un momento difícil, ha asegurado que la cooperación económica y las relaciones entre instituciones académicas se mantienen. En este contexto, ha mostrado su incomprensión por el veto del Gobierno español a la adquisición de armamento israelí, pese a algunas excepciones, al considerar que «avanzar en iniciativas antiisraelíes hace daño a España».
Críticas a la incoherencia internacional
Erhich ha advertido de que España se está quedando fuera de espacios de colaboración en tecnología de defensa que Israel mantiene con otros aliados, incluidos países de la UE. «Israel no está aislado», ha afirmado, sino que España está dañando su economía, su defensa y su colaboración internacional.
También ha expresado su sorpresa por la falta de apoyo de grupos propalestinos a las protestas reprimidas en Irán contra el régimen de los ayatolás. «Es muy cínico», ha dicho, reprochando que algunos de estos colectivos se movilicen selectivamente en nombre de los Derechos Humanos.
Finalmente, ha subrayado que Israel desea para los iraníes estabilidad y la posibilidad de vivir en su propio país, al tiempo que ha recordado que Irán representa una amenaza no solo para Israel, sino para la región y el mundo, por su apoyo continuado a organizaciones como Hamás, Hezbolá y los hutíes yemeníes.
Permítanme añadir que las absurdas tonterías de este propagandista sionista que habla del «miedo» de los israelíes que viven en España, ¿miedo a qué? Miedo a lo que les está haciendo el régimen terrorista sionista. En cuanto al antisemitismo, esa es otra «carta de víctima» que se ha utilizado en exceso durante años, pero que ahora es irrelevante, ya que no existe. Por último, Israel y todos los que forman parte de esa entidad terrorista deberían ser boicoteados por España y el resto del mundo, ya que son unos asesinos de bebés incivilizados.