Las autoridades sanitarias de India han confirmado cinco casos del virus Nipah en las inmediaciones del estado de Bengala Occidental, una región donde residen más de 100 millones de personas. Entre los afectados se encuentra una enfermera que ha fallecido tras permanecer en coma, lo que ha disparado las alarmas en el gigante asiático. El brote ha provocado que decenas de personas permanezcan en cuarentena y que países vecinos como Tailandia hayan adoptado medidas preventivas en sus fronteras. Los cinco casos detectados corresponden a personal sanitario: un médico, tres enfermeros y otro miembro del equipo sanitario. Según informaciones de la agencia de noticias Press Trust of India, inicialmente se identificaron dos infecciones, pero en las últimas horas se han sumado tres contagios adicionales.
La proximidad del brote a Calcuta, la tercera ciudad más poblada de India y capital de Bengala Occidental, ha incrementado la preocupación entre las autoridades sanitarias, que trabajan contrarreloj para evitar una propagación mayor del patógeno. La reacción internacional no se ha hecho esperar. Tailandia ha endurecido los controles en sus aeropuertos para examinar a todos los pasajeros procedentes de India, con el objetivo de detectar posibles casos importados del virus Nipah. Esta medida preventiva refleja la inquietud que genera este patógeno en la región, especialmente tras experiencias previas con brotes de enfermedades infecciosas que han traspasado fronteras.
Qué es el virus Nipah y cómo se transmite
El virus Nipah es una enfermedad zoonótica incurable identificada por primera vez en 1998 durante un brote en Malasia que también afectó a Singapur. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), este patógeno se transmite principalmente de animales a personas, aunque también puede propagarse a través de alimentos contaminados o mediante contacto directo entre individuos. Los murciélagos frugívoros de la familia Pteropodidae son considerados los huéspedes naturales del virus. Durante el primer brote reconocido, la mayoría de las infecciones humanas se debieron al contacto directo con cerdos enfermos o sus tejidos contaminados. Desde entonces, se han registrado brotes esporádicos en diferentes países del sur y sudeste asiático, principalmente en Bangladesh e India. La capacidad del virus para causar enfermedades respiratorias agudas y encefalitis mortal lo convierte en una amenaza significativa para la salud pública.
Síntomas y manifestaciones clínicas del Nipah
Las manifestaciones iniciales del virus Nipah incluyen fiebre, dolor de cabeza, mialgia, vómitos y dolor de garganta. Estos síntomas pueden evolucionar hacia cuadros más graves, con mareos, somnolencia, alteración de la consciencia y signos neurológicos que indican encefalitis aguda. Algunos pacientes desarrollan neumonía atípica y problemas respiratorios graves, incluyendo distrés respiratorio agudo. En los casos más severos, la enfermedad progresa rápidamente hacia encefalitis y convulsiones que pueden llevar al coma en un plazo de 24 a 48 horas. El período de incubación oscila entre 4 y 14 días, aunque se han documentado casos con períodos de hasta 45 días. Esta variabilidad en la incubación dificulta la detección temprana y el control de brotes. La mayoría de los pacientes que superan la fase aguda se recuperan completamente, pero algunos presentan afecciones neurológicas residuales tras la encefalitis aguda. Estas secuelas pueden incluir cambios de personalidad y déficits neurológicos persistentes que afectan significativamente la calidad de vida de los supervivientes.
Uno de los aspectos más preocupantes del virus Nipah es su elevada tasa de letalidad, que oscila entre el 40% y el 75% según datos de la OMS. Esta mortalidad varía en función de la capacidad de respuesta de los sistemas sanitarios locales y las características específicas de cada brote. En la actualidad, no existe tratamiento específico ni vacuna aprobada para combatir esta infección. El manejo clínico se centra en cuidados de soporte intensivos para tratar las complicaciones respiratorias y neurológicas. Los pacientes requieren monitorización constante y, en muchos casos, asistencia respiratoria mecánica. La ausencia de terapias específicas subraya la importancia de las medidas preventivas y el control temprano de los brotes.
Antecedentes de brotes anteriores en Asia
El virus Nipah ha protagonizado varios brotes desde su descubrimiento en 1998. El brote inicial en Malasia afectó a 276 personas y provocó 106 muertes, obligando al sacrificio de más de un millón de cerdos para controlar la propagación. En años posteriores, Bangladesh ha registrado brotes prácticamente anuales, con casos esporádicos también en India. En 2018, el estado de Kerala, en el sur de India, sufrió un brote que causó 17 muertes de 18 casos confirmados, mostrando la capacidad del virus para generar episodios con tasas de letalidad extremadamente elevadas. Estos antecedentes han llevado a la OMS a incluir el Nipah en su lista de enfermedades prioritarias que requieren investigación urgente.
La Organización Mundial de la Salud ha clasificado al virus Nipah como un patógeno con potencial para causar una pandemia debido a varios factores críticos. Su elevada letalidad, la ausencia de tratamiento específico, su capacidad de transmisión entre humanos y la posibilidad de mutación son elementos que preocupan a los expertos en salud pública global. Además, la expansión de las zonas urbanas hacia hábitats naturales de murciélagos frugívoros aumenta el riesgo de contacto entre animales reservorios y poblaciones humanas. El comercio de animales vivos y la intensificación de la producción porcina en Asia también representan factores de riesgo para nuevos brotes.
Medidas de prevención y control adoptadas
Las autoridades de Bengala Occidental han implementado protocolos estrictos de aislamiento y seguimiento de contactos para contener el brote actual. El personal sanitario utiliza equipos de protección individual reforzados, dada la vulnerabilidad de este colectivo, como demuestra el hecho de que los cinco casos confirmados correspondan a trabajadores de la salud. Se han establecido zonas de cuarentena en las áreas afectadas y se realizan campañas de información a la población sobre los síntomas y las vías de transmisión. Las autoridades también están monitorizando posibles reservorios animales en la región para identificar el origen del brote y prevenir nuevos contagios.
El virus Nipah tiene un tropismo particular por el tejido nervioso, lo que explica la gravedad de las manifestaciones neurológicas. Una vez que el patógeno accede al sistema nervioso central, puede causar inflamación severa del cerebro (encefalitis), con destrucción de neuronas y hemorragias cerebrales. Las investigaciones han demostrado que el virus puede persistir en el sistema nervioso incluso después de que la infección aguda se haya resuelto en otros órganos. Este fenómeno explicaría algunos casos de encefalitis tardía que se han observado meses o incluso años después de la infección inicial.
A diferencia de otros patógenos emergentes, el virus Nipah combina una elevada letalidad con capacidad de transmisión entre humanos, aunque esta última no sea tan eficiente como en otros virus respiratorios. Su período de incubación relativamente largo permite que personas infectadas viajen grandes distancias antes de mostrar síntomas, facilitando potencialmente la dispersión geográfica. Otro aspecto distintivo es su capacidad para infectar un amplio rango de especies animales, desde murciélagos y cerdos hasta caballos y perros. Esta versatilidad aumenta las posibilidades de que el virus encuentre nuevas vías de transmisión hacia poblaciones humanas.
Seguro que si la oms lo dice la va a soltar,lo que quieren es vebder vacunas y limpieza de gente