Numerosos yihadistas, incluidos varios líderes, fueron abatidos tras intentar asaltar la pasada noche cuatro puestos militares en el noreste de Nigeria, en el estado de Borno, en unos hechos que causaron también la muerte de algunos soldados, informaron este viernes las Fuerzas Armadas nigerianas. La Operación Hadin Kai (desplegada en el noreste del país para combatir el yihadismo) «ha frustrado una vez más con éxito los intentos coordinados de los terroristas de invadir las posiciones de las tropas en Konduga, Marte, Jakana y Mainok», informó en un comunicado un portavoz militar, teniente coronel Sani Uba.
Los ataques fueron lanzados entre las 22.30 hora local del jueves y las 03.00 de esta madrugada (21.30 y 01.00 GMT) en esas localidades, donde los soldados «defendieron con firmeza sus posiciones pese a la intensidad de los ataques», afirmó Uba. Varios líderes terroristas fueron abatidos durante los combates, mientras las fuerzas aéreas lanzaron múltiples ataques «de precisión durante la noche contra elementos terroristas que huían y posiciones hostiles identificadas, lo que permitió neutralizar a muchos insurgentes», según el portavoz, que no dio cifras de víctimas.
También «varios soldados» perdieron la vida en los enfrentamientos, incluido un oficial que lideró a las tropas, detalló Uba, sin precisar, una vez más, el número de bajas militares. Actualmente, las tropas terrestres exploran la zona, donde se están encontrando cadáveres de terroristas, armas y más equipamiento militar. El noreste de Nigeria sufre ataques del grupo yihadista Boko Haram desde 2009, una violencia que empeoró a partir de 2016 con el surgimiento de su escisión, el Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP, en inglés).
Ambos grupos pretenden imponer un Estado de corte islámico en Nigeria, país de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiano en el sur. Boko Haram y el ISWAP han matado a más de 35.000 personas -muchas de ellas musulmanas- y han causado unos 2,7 millones de desplazados, sobre todo dentro de Nigeria, pero también en países vecinos como Camerún, Chad y Níger, según datos gubernamentales y de la ONU.
En el noroeste del país, Lakurawa, un grupo aparentemente ligado a la organización terrorista Estado Islámico-Provincia del Sahel (ISSP), también suele cometer atentados en los estados de Kebbi y Sokoto desde hace unos años. Los combates contra esos grupos se han intensificado desde que Estados Unidos realizó, junto con fuerzas nigerianas, una serie de ataques aéreos a finales de diciembre de 2025 contra posiciones yihadistas en el noroeste del país.