La Comisión Europea está estudiando la posibilidad de activar medidas temporales y de emergencia en materia de energía en caso de «crisis severa» de precios, anunció hoy el comisario de Energía y Vivienda, Dan Jørgensen. «Es muy importante que, si acabamos en una situación en la que tenemos una crisis tan severa que necesitamos interferir a nivel europeo (...) deben ser medidas concretas y temporales» y «no eliminar los incentivos para alejarse de los combustibles fósiles», dijo Jørgensen en rueda de prensa.
El comisario danés, que dijo que la UE aprendió mucho en la crisis de precios del gas de 2022 tras la invasión rusa de Ucrania, subrayó que no se trataría de «cambiar unilateralmente la fijación de precios o el precio del carbono, otras cosas. Pero vigilaremos la situación de cerca para ver si se necesitan medidas de emergencia en un momento dado», agregó. Añadió que la Comisión también estudia la posibilidad de liberar reservas de petróleo, pese a que Europa no tiene problemas de seguridad energética, pero se plantearía dar un paso así por «solidaridad» con otros países. La opción de liberar reservas es algo que también se trató hoy en una videoconferencia entre los ministros de Energía de los países del G7, recordó Jørgensen, quien agregó que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) también analizará hoy esa cuestión y se pronunciará sobre las ventajas e inconvenientes, así como cuándo cómo convendría colocar el crudo en los mercados.
Por su parte, la vicepresidenta de la Comisión Europea para la Transición Limpia, Justa y Competitiva y comisaria de Competencia, Teresa Ribera, señaló que Bruselas también estudia «qué medidas fueron más efectivas en la crisis anterior» desde el punto de vista de la política de competencia. Las medidas serían, en todo caso, concretas y de corto plazo para evitar mermar las señales a favor de la inversión a largo plazo en renovables.
El comisario europeo de Economía, el letón Valdis Dombrovskis, también se pronunció en ese sentido en la rueda de prensa al término de la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la UE (Ecofin). «Es importante que los Estados miembros que adopten estas medidas lo hagan de forma que no socaven la sostenibilidad fiscal, es decir, que sea de una manera selectiva y limitada en el tiempo», dijo. Ribera se posicionó también en torno al debate sobre si hay que intervenir el sistema de comercio de emisiones de dióxido de carbono (ETS) para rebajar el coste de liberar CO2 y se mostró contraria. «No creo que matar el precio al carbono vaya a mandar ninguna señal positiva para nadie», enfatizó.
El próximo lunes, los titulares de Energía de los países de la UE se reunirán en un Consejo de Ministros en Bruselas y el siguiente jueves los líderes de los Veintisiete están convocados a una cumbre europea en la capital europea en la que se abordará la cuestión energética. Se espera que la Comisión Europea lleve a esa reunión propuestas para intentar reducir los costes energéticos, ampliamente identificados como uno de los grandes obstáculos para la competitividad industrial de la UE incluso antes de la inestabilidad provocada por el conflicto bélico en Oriente Medio.