El Líbano volvió a registrar una serie de bombardeos la madrugada de este jueves, mientras que el grupo chií libanés Hizbulá protagonizó una escalada de sus ataques contra el norte del Estado judío, con un gran número de lanzamientos bajo la bandera de una nueva operación. Desde última hora del miércoles y a lo largo de esta madrugada, el movimiento chií reivindicó la autoría de una serie de ataques con andanadas de proyectiles y «enjambres» de drones contra diversas localidades israelíes, entre ellas Kiryat Shmona, Nahariya, Metula, Shlomi, Avivim y Shtula.
Algunas de ellas fueron alcanzadas hasta tres veces a lo largo de la noche, según una serie de comunicados emitidos por Hizbulá. La formación libanesa también aseguró haber atacado varias bases militares, aéreas y navales, lo que incluyó una acción con drones contra la base costera de «vigilancia marítima» Stella Maris y un ataque contra la base de Glilot, «a 110 km de la frontera» con el Líbano, a las afueras de Tel Aviv.
De acuerdo con las notas, entre los objetivos estuvieron asimismo instalaciones de dos empresas de defensa, Rafael y Yodfat. Por su parte, Israel continuó con sus bombardeos contra el territorio libanés, lo que incluyó un ataque con ocho muertos y 31 heridos en plena capital, así como dos ataques en los suburbios sur de la capital conocidos como el Dahye, según pudo constatar EFE.
Las dos explosiones registradas de madrugada en el extrarradio de Beirut ya estuvieron precedidas de una oleada de fuertes bombardeos en la misma zona a última hora del miércoles, justo después de que Hizbulá iniciara su escalada, coincidiendo con algunos ataques simultáneos por parte de Irán.
El Estado judío también alcanzó este jueves dos edificios en la localidad de Aramoun, habitada por comunidades cristianas y drusas al sur de Beirut, y donde el Ministerio de Salud Pública contabilizó la muerte de tres personas, según indicó en un comunicado. En el sur del país, fueron alcanzadas áreas como Sultaniyah, Naqoura o Taybeh, confirmó la Agencia Nacional de Noticias (ANN). La ofensiva aérea israelí iniciada hace diez días contra el Líbano deja ya más de 634 muertos, 1.586 heridos y 800.000 desplazados, en paralelo a ataques de Hizbulá contra el Estado judío que continúan siendo de alcance limitado pese a su intensificación en las últimas horas.