El presidente del Parlamento de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó este jueves que «el golfo Pérsico se teñirá con la sangre de los invasores» si las islas iraníes son invadidas después de que medios estadounidenses apuntaran a esa posibilidad. «Abandonaremos toda moderación y haremos que el Golfo Pérsico se tiña con la sangre de los invasores», dijo en X Qalibaf.
En este contexto los rebeldes chiíes hutíes del Yemen expresaron este jueves su apoyo a los ataques iraníes con misiles y drones contra los países árabes del golfo Pérsico, al considerarlos «derecho legítimo», en tanto criticaron a los Estados árabes de la zona por respaldar la reciente resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que ha condenado esas acciones de Teherán.
«La República Islámica de Irán tiene todo el derecho legítimo de atacar bases e intereses hostiles y criminales de Estados Unidos e Israel», dijo el ministro de Exteriores en funciones del gobierno hutí proiraní, Abdulwahed Aburas, en una carta dirigida a los países árabes y difundida por los medios del grupo insurgente yemení.
Agregó que «nos solidarizamos con Irán», país que desde el inicio de los bombardeos de EE.UU e Israel contra territorio iraní, el 28 de febrero, responde con ataques con misiles y drones contra instalaciones civiles y económicas en Arabia Saudí, Catar, Kuwait, Baréin, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Omán, que componen la alianza del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG). El mensaje de los hutíes llega después de que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobara este miércoles una resolución presentada por Baréin en nombre de los miembros del CCG, además de Jordania, que «exige» a Irán que «ponga fin de inmediato y sin condiciones a toda provocación o amenaza contra los Estados vecinos». El consejo priorizó así dar su apoyo a esa resolución presentada por Baréin, a una presentada por Rusia, que instaba a «todas las partes» a poner fin a la ofensiva.
DYLSeguramente críticas la dictadura franquista por la represión que ejerció pero apoyas al régimen iraní que ha hecho lo mismo... Esto en mi casa tiene un nombre: hipocresía.