Estados Unidos confirmó este viernes la muerte de «todos» los seis soldados tripulantes del avión cisterna KC-135 que se estrelló el jueves en el oeste de Irak, en medio de la guerra contra Irán, tras haber reportado de forma inicial solo la muerte de cuatro de ellos. «Aproximadamente a las 2 pm. (hora del este; 19.00 GMT) del 12 de marzo, un avión cisterna estadounidense KC-135 se estrelló en el oeste de Irak, informó el Comando Central de Estados Unidos (Centcom).
Por su parte la agencia de inteligencia de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) de Irán llamó este viernes a los ciudadanos de los países árabes a proporcionarle información sobre los soldados estadounidenses desplegados en Oriente Medio. En un comunicado recogido por la agencia Tasnim, la IRGC solicitó localizar a unos 11.000 efectivos «dispersos» en hoteles y lugares privados en diversas regiones de la zona y que le suministren información sobre ellos.
«Los estadounidenses quieren usar a nuestros hermanos árabes como escudos humanos. Estamos obligados a identificar las posiciones de los americanos y atacarlos», precisó la nota. Asimismo, instó a los ciudadanos de países árabes a no alojar a los militares estadounidenses en hoteles, alejarse de los lugares donde se encuentran y reportar con precisión «sus escondites».
Irán ha insistido siempre en que sus ataques contra objetivos en países árabes, especialmente del Golfo Pérsico como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Baréin y Catar, van dirigidos exclusivamente contra blancos y bases estadounidenses. En su primer mensaje como nuevo líder supremo de la República Islámica, emitido este jueves, Mojtaba Jameneí advirtió a los países vecinos que cierren esas bases «lo antes posible», y amenazó que esos objetivos serán «inevitablemente» atacados.
Un aparato de guerra menos.