La Guardia Revolucionaria iraní confirmó este martes la muerte Alí Lariyani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, y de Gholamreza Soleimani, comandante de la milicia paramilitar Basij (encargada de la represión ciudadana y vinculada a la Guardia).
Ambas muertes habían sido anunciadas por el Ejército israelí este martes, que dijo que murieron en «un ataque preciso» de la fuerza aérea en Teherán. El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, confirmó más tarde la muerte del secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani, en un bombardeo de Estados Unidos e Israel en Irán.
El mandatario ha lamentado la muerte de Lariyani, a quien ha destacado como una «figura distinguida y valiosa, fuente de amplios y diversos servicios y logros» para la República Islámica. «(Su) martirio fue la recompensa a sus incansables esfuerzos durante todos estos años, y no cabe duda de que una severa venganza aguarda a los terroristas criminales que mancharon sus sucias manos con la sangre de los oprimidos, pero sabios y firmes mártires de la tierra santa de Irán, durante los recientes ataques terroristas», ha agregado en un comunicado difundido a través de la agencia de noticias Mehr.
Pezeshkian ha considerado que «compensar esta pérdida es sumamente difícil» y ha asegurado que Lariyani, en su calidad de secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, «se esforzó por difundir la paz y la seguridad en la región, fomentar la empatía y fortalecer la hermandad entre los países islámicos».
La Guardia Revolucionaria, en un comunicado recogido por las agencias Fars y Tasnim, vinculadas con este cuerpo militar, también explicó que Soleimani murió «en un ataque terrorista» y elogió el papel «estratégico e inigualable» del comandante dentro de la Basij. Además, aseguró que a pesar de este asesinato la Basij no cesará en la lucha.
Israel sostiene que la milicia Basij, bajo el mando de Soleimani, lideró las principales operaciones de represión, «empleando violencia extrema y arrestos masivos», contra los manifestantes que protagonizaron a principios de enero las protestas más multitudinarias contra el régimen de los últimos años, donde miles de personas fueron asesinadas.
Lariyani (Irak, 1958) estaba considerado una de las figuras políticas más influyentes del régimen iraní, y había sido descrito por la prensa árabe como el «hombre más importante solo por detrás de figuras clave como Mojtaba Jameneí».
Booooooona Feina! Un menos