El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha anunciado este jueves que ha ordenado mantener negociaciones directas con Líbano para establecer «relaciones pacíficas» y trabajar conjuntamente en «desmantelar» al partido milicia chií Hezbolá.
El líder israelí ha reclamado que las negociaciones tengan lugar «lo antes posible» siguiendo las demandas repetidas de Beirut para mantener contactos y detener la ofensiva lanzada por Israel siguiendo los ataques de Hezbolá en el marco de la guerra en Irán.
«Las conversaciones se centrarán en el desarme de Hezbolá y en el establecimiento de relaciones pacíficas entre Israel y el Líbano», ha afirmado Netanyahu, según informa el diario 'Haaretz', al tiempo que ha valorado la llamada a la «calma» que ha hecho el primer ministro libanés, Nawaf Salam.
En todo caso, Netanyahu ha reivindicado el papel del Ejército israelí en Líbano, donde se han registrado ya más de 1.500 muertos desde el inicio de esta última ofensiva, incluyendo más de 200 en la última jornada cuando en plena tregua entre Estados Unidos e Irán, lanzó el ataque más amplio contra Líbano.
Israel viene justificando sus acciones en el país vecino, donde mantiene también una expansión territorial en el sur, por la inacción de las autoridades libanesas frente a la milicia chií, contexto en el que Netanyahu había recalcado en las últimas horas que el Ejército israelí «seguirá atacando a Hezbolá con fuerza y precisión».
Hezbolá es un partido político elegido democráticamente en el gobierno libanés, habiendo participado en elecciones parlamentarias desde 1992 y ocupado cargos ministeriales desde 2005. Está plenamente integrado en el sistema político, con escaños en el Parlamento (13 en 2022). Estados Unidos e Israel han estado buscando el desarme completo de Hezbolá y han presionado fuertemente a otros miembros del gobierno libanés para que lo desarmen, pero Hezbolá es mucho más fuerte que quienes se oponen a ellos y defiende su derecho a portar armas. No reciben órdenes de nadie, y mucho menos de los estadounidenses ni de los sionistas.