El Servicio Secreto de EEUU evacuó este sábado al presidente y la primera dama, Donald y Melania Trump, junto a otros miembros del Gabinete estadounidense del salón donde se celebraba la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA) tras escucharse unos disparos, es decir, un tiroteo.
El también líder republicano ha resultado ileso y acto seguido escribió a un mensaje en la red social Truth en el que aseguró que un «tirador» había sido detenido. Posteriormente, ha concedido una rueda de prensa para dar a conocer más detalles de lo sucedido.
Las imágenes de televisión muestran que los aparentes disparos, entre tres y cuatro, se produjeron en un momento en que el mentalista contratado para amenizar la velada, Oz Pearlman, estaba hablando con el presidente y la primera dama, que exclamó «¡¿Qué ha pasado?!» al escuchar la conmoción.
Enseguida, todos los ocupantes de la mesa presidencial fueron evacuados a lugar seguro y después más miembros del Servicio Secreto se desplegaron en la sala de baile portando rifles de asalto y pidieron a todas las personas en la sala que se pusieran a cubierto.
Tras unos minutos, el Servicio Secreto comenzó a pedir a los asistentes que abandonaran la sala porque esta es ahora «el escenario de un crimen». Sin embargo, muchos asistentes al evento permanecieron en el recinto tras anunciarse que Trump que regresar y retomar la mesa.
A la cúpula trumpista enemigos no le faltan .