Seat acaba de iniciar la producción en su factoría de Martorell de los nuevos Ibiza y Arona con los que la firma quiere mantener su excelente posición en cada uno de los segmentos en los que compite cada uno. Desde su lanzamiento en 1984, Seat ha vendido más de 6 millones de unidades a lo largo de sus cinco generaciones mientras que en el caso del Arona, lanzado en 2017, la cifra supera las 750.000 unidades.
Con los nuevos cambios, tanto en su diseño como equipamiento, la firma española pretende seguir disfrutando de la aceptación del público. Además, a partir del 2027 contará en su gama con motorizaciones Mild-Hybrid que le permitirán llegar a un sector del público más numeroso y competir con más garantías. «La producción del Ibiza y del Arona refuerza la posición de Martorell como una planta preparada para afrontar los desafíos.
Este hito refleja el extraordinario esfuerzo de todo nuestro equipo para asegurar que ambos modelos lleguen a las calles a principio de 2026. Al mismo tiempo, hemos mejorado nuestros procesos de producción, ofreciendo mayor precisión y eficiencia para garantizar los más altos estándares de calidad». Manifestó José Arreche, director de las plantas Seat & Cupra en Martorell y Barcelona.