El presidente sirio Bachar al Asad rechazó haber utilizado armas químicas y analiza "de cerca" la evolución de los acontecimientos en Washington, indicó hoy el periodista Charlie Rose al adelantar una entrevista con el gobernante en Damasco.
"Hay una clara sensación de que están siguiendo de cerca lo que está ocurriendo en Washington", explicó Rose en el programa "Face the Nation" del canal CBS.
Asad, agregó Rose, "negó tener nada que ver" con el supuesto ataque con armas químicas del pasado 21 de agosto en los suburbios de Damasco, tal y como asegura EE.UU. quien ha instado a atacar militarmente siria en respuesta a esta violación de las normas internacionales.
El periodista destacó que se trata de la primera entrevista que Asad concede a un medio estadounidense en más de dos años, y que será emitida íntegramente hoy lunes en su programa.
Rose afirmó que Asad parecía "calmado" y que sabía perfectamente "la situación en la que se encuentra", tras la entrevista que tuvo lugar en el palacio presidencial.
Asimismo, el presidente sirio evitó confirmar si tiene acceso a o no armas químicas.
El Departamento de Defensa de EE.UU. amplió sus planes del posible ataque a Siria, que ahora incluyen una intensa descarga de misiles durante tres días desde el mar y el aire, informó ayer el diario Los Angeles Times.
"Habrá diferentes rondas de ataque y una evaluación después de cada una de ellas, pero todo dentro de 72 horas y con una clara indicación de cuándo hemos concluido", indicó al periódico angelino un funcionario militar, que pidió mantener el anonimato al comentar los nuevos planes.
De este modo, todo parece indicar que Estados Unidos prevé que el ataque conlleve más intensidad de la planteada en un primer momento, para poder tener un impacto mayor sobre las fuerzas del régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, que se han ido dispersando en las últimas semanas.
En principio, se desplazaron al este del Mediterráneo cinco destructores cargados de misiles Tomohawk, que serían las armas utilizadas para bombardear objetivos militares en Siria.
Por su parte, el Gobierno del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, insistió ayer en sus esfuerzos por para convencer de la necesidad de una intervención en Siria con la publicación de varios vídeos que muestran a supuestas víctimas de ataques químicos, mientras se avivan las dudas de miembros del Congreso.
Por ello, el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Dennis McDonough, recorrió hoy los platós televisivos en los habituales programas dominicales para reiterar la importancia de llevar a cabo una respuesta militar ante el uso de armas químicas en Siria.
"Esto no es Irak o Afganistán. Esto no es Libia. Este ataque es algo focalizado, limitado y efectivo, para remarcar que el presidente sirio Bachar al Asad no pueda pensar que puede llevar a cabo esto de nuevo", dijo McDonough en la cadena de televisión CNN.
Asimismo, se refirió a los vídeos entregados al Senado y divulgados ayer, en los que se ven nuevas imágenes de las víctimas, como pruebas clave acerca del uso de estas armas químicas el pasado 21 de agosto en los suburbios de Damasco.
Asad, agregó el jefe de gabinete de Obama, debe pagar por su "responsabilidad" en estos ataques, que según Washington se cobraron la vida de más de un millar de personas, entre ellos 400 niños
McDonough se mostró confiado de que el Congreso acabará aprobando la autorización realizada por Obama el pasado fin de semana para llevar a cabo esta intervención militar "limitada" en Siria.