Mateu Oliver, decano del Col·legi d’Enginyers Industrials de Balears, considera que «la causa más probable del descarrilamiento estaría relacionada con las vías, aunque parece las de este tramo fueron renovadas hace tan sólo unos meses».
Oliver coincidió con otros expertos y responsables en que «un descarrilamiento por detrás es extrañísimo. Lo más normal es siempre un descarrilamiento por delante, por un exceso de velocidad, como en el accidente de Santiago de 2013, o por la irrupción de un obstáculo. El descarrilamiento por detrás, mucho más extraño, sólo puede deberse a un fallo mecánico por una rueda o un eje que se ha salido de su lugar, o porque ha sido la vía la que se ha salido y el tren pierde contacto con ella. El Iryo descarrilado era un tren de tan sólo cuatro años, es decir, prácticamente nuevo, y había sido revisado hace pocos días. Por ello, veo como más probable una causa relacionada con las vías».
No obstante, Oliver señala que «sigue siendo un accidente sorprendente porque las vías de este tramo fueron renovadas hace unos meses, pero aparecen como la hipótesis más probable. Incluso podría ser que las lluvias hayan alterado el talud de ese tramo ferroviario y, a su vez, éste haya afectado a las vías».
En cualquier caso, el decano de los ingenieros industriales de Baleares apunta que «en un accidente ferroviario pueden intervenir muchos factores, como la velocidad y los mantenimientos tanto de los vehículos como de las vías, pero hay que decir que los trenes son, en general, muy seguros. Además, el accidente de Santiago de 2013 hizo que se tomaran más medidas de seguridad, precisamente algunas de ellas relacionadas con los mantenimientos, aunque en esa ocasión se debió a un fallo humano. El accidente de Santiago se produjo en una curva tomada con exceso de velocidad. Por tanto, teniendo en cuenta que fue por un error humano, ese accidente entraría dentro de la normalidad en estos siniestros. No ocurre así con el de Córdoba, que es de los más extraños que se han visto».
Mateu Oliver indica que «los trenes son muy seguros, pero precisamente por ello cada vez hay más y las vías están más machacadas por su paso. Un debate que tal vez debería introducirse es el de los cinturones de seguridad en los trenes para evitar los impactos de pasajeros en el interior del vagón como si estuvieran en una lavadora o el salir disparados en caso de choque frontal. Con la flexibilidad que fuese necesaria, soy partidario de la implantación de los cinturones de seguridad».
Oliver calcula que «las causas definitivas del accidente podrían ser determinadas en aproximadamente un mes».
Estic cansat de especulacions, Ja està be!!!!!!! dexin fe feina als tenics sobre el terreny!!!!!...per molt inginier que sigui SEMPRE hi pot haver altres motius!!!! PROU DE ESPECULAR!!!!!!!!!