El centro de control de la estación madrileña de Atocha intentó contactar sin éxito con el maquinista del Alvia siniestrado en Adamuz (Córdoba) cuando ya se había producido la colisión con el Iryo y, en principio, el trabajador de Renfe ya había fallecido.
Así se desprende del audio publicado este miércoles por El País, según el cual ante su falta de respuesta, el puesto de mando de Atocha consiguió hablar con la interventora, que en un visible estado de shock informó de que tenía «sangre en la cabeza» y que trataría de llegar a la cabina del maquinista. En medio de la confusión, el puesto de mando de Atocha pregunta por «cómo está el material» y «cómo ha quedado el tren». Del audio no se aprecia ninguna respuesta por parte de su interlocutora, visiblemente confusa.
Mientras trascurre la conversación, de poco más de un minuto, se escucha cómo otro integrante del centro de control de Atocha informa de la charla que había mantenido, instantes antes, con el maquinista del Iryo involucrado en el accidente. De acuerdo con el audio publicado en la víspera por Cordópolis/eldiario.es, el trabajador del Iryo informó a Atocha de que había sufrido «un enganchón» a la altura de Adamuz, mientras que en una segunda llamada avisó de que el tren había descarrilado y que estaba invadiendo la vía contigua, por lo que pidió parar el tráfico «urgentemente».
A diferencia de la interventora del Alvia, el maquinista del Iryo conversa con serenidad y detalla que tiene un incendio en uno de los vagones, por lo que debe abandonar la cabina para verificar y pide que le envíen a la zona un servicio de urgencia, de bomberos y ambulancias, pues asegura tener heridos en el tren.
Cuando se destape el tráfico de seres humanos ilegales a Europa a través de Plus Ultra va a ser gorda. Seguid progresando.