El presidente de RTVE, José Pablo López, ha defendido la neutralidad informativa del ente público y ha negado que exista sesgo ideológico. «Yo no miento», ha asegurado en una tensa comisión de control parlamentario de la corporación, en la que ha recibido acusaciones y descalificaciones por parte de Vox y PP. «Lo único que recibo de sus señorías del PP y de Vox es bien insultos o amenazas, en el peor de los casos», ha replicado el presidente al contestar a una de las preguntas de los parlamentarios de la oposición.
Entre ellas, la de Manuel Mariscal, de Vox, que le ha preguntado de primeras por su valoración sobre «el sectarismo ideológico que caracteriza a los programas que realizan las productoras privadas que contrata RTVE». Y es que el dirigente de la formación de Abascal cree que «hay sectarismo de extrema izquierda».
Pero además, también opina, según ha comentado, que España está dirigida «por unos golfos y que RTVE también lo está» y, que por eso los españoles están deseando que su partido entre a la corporación «con motosierras, lanzallamas y, si hace falta, a patadas». Un tono que el presidente de RTVE, José Pablo López, ha descalificado, aunque ha admitido que ya está acostumbrado a esta «virulencia verbal» en el Parlamento. Unas «faltas de respeto», que también se ejercen, según ha dicho, con bulos, que -ha apostillado- «son más baratos y circulan rápido», como el que ha asegurado se ha proferido desde las filas de la ultraderecha en la propia comisión al decir que la Sepi ha dotado con 700 millones a RTVE.
Tras negarlo, López se ha mostrado fascinado con que Vox vele de esa forma por la independencia de RTVE, mientras está buscando «con tanto interés» la dirección de Informativos de Canal Extremadura «ahora que han comenzado su nuevo ciclo de negociación con el PP». También la diputada del PP Macarena Montesinos le ha acusado haber amenazado supuestamente a los miembros del Consejo de Informativos, algo que ha rechazado de pleno el presidente de RTVE. Lo que sí ha desvelado López es que él sí ha recibido una carta firmada por un abogado que actúa en nombre del Consejo de Informativos, «amenazando al presidente de la corporación», incluso de inhabilitarle.
El presidente ha lamentado las acusaciones de amenazas del PP y de ampararse en la inviolabilidad para proferirlas, cuando desde este partido, según ha dicho, no se respetan a algunos periodistas de la corporación, y no se respaldan mociones para defender a periodistas amenazados por grupos y partidos de extrema derecha. «No soy militante de ningún partido», ha exclamado el presidente, quien ha dicho no entender que algunos parlamentarios se molesten porque él tenga una opinión y que también tenga que recibir insultos o amenazas. «Me van a permitir que tenga libertad de expresión en el Parlamento», ha sentenciado. Y con ella, ha advertido a la senadora del PP, Mirian Bravo, que su partido «tiene los deberes sin hacer» en las teles de las comunidades donde gobierna porque, por ejemplo, se ha denunciado -ha dicho- que Telemadrid ha «silenciado» la crisis del Gobierno de Ayuso tras el cese del consejero de Educación.
Jajajajjajaj! Cintora, Intxaurrondo, Ruiz, Álvaro Miró, se tiran mañana, tarde y noche vomitando propaganda de PSOE sobre la poca audiencia que les queda.