El Consejo de Ministros ha reafirmado su compromiso con la erradicación de «todas las formas de violencia contra las mujeres» en su declaración institucional con motivo del Día Internacional de las Mujeres, que se celebra el próximo 8 de marzo, aprobada este martes.
«La protección de los derechos de las mujeres sigue siendo un reto pendiente a escala global», ha aseverado el Ejecutivo, quien ha remarcado que esto se evidencia especialmente en el retroceso de derechos en algunos países y en el impacto de los conflictos armados sobre las mujeres y niñas.
Concretamente, el Gobierno ha hecho referencia a la situación en Afganistán, donde, apunta, «se han restringido de forma extrema derechos fundamentales». También ha mencionado la guerra en Ucrania y el «genocidio perpetrado contra el pueblo de Palestina».
El texto reivindica las políticas feministas adoptadas en los últimos años, como el refuerzo de las actuaciones de Inspección de Trabajo frente al acoso sexual y por razón de sexo, la aprobación de la ley de representación paritaria y presencia equilibrada de mujeres y hombres, y el impulso a la especialización de los órganos judiciales.
En cuanto a las medidas económicas, el Gobierno ha hecho hincapié en la revalorización de las pensiones, que, a su parecer, «mejora la protección económica de miles de mujeres». También ha destacado la subida del SMI y la reforma laboral, que ha favorecido la reducción de la temporalidad.
La declaración también celebra que se hayan «fortalecido» los instrumentos institucionales contra la violencia de género gracias al Pacto de Estado, el anteproyecto de ley orgánica de medidas en materia de violencia vicaria, y las iniciativas dirigidas a garantizar la protección de niñas, niños y adolescentes en el entorno digital.
«Ello permitirá avances relevantes en la prevención y protección frente a nuevas formas de violencia», ha celebrado el Gobierno.
Para el Ejecutivo, todas estas políticas están teniendo «efectos visibles» en el objetivo de seguir avanzando en corresponsabilidad, estabilidad laboral femenina y un sistema público de cuidados.
«Ninguna sociedad puede considerarse plenamente democrática mientras la mitad de su población siga encontrando obstáculos para ejercer sus derechos en condiciones de igualdad. La igualdad entre mujeres y hombres no es solo una cuestión de justicia, es una condición esencial para el progreso colectivo, para la calidad de nuestras instituciones y para la fortaleza de nuestra convivencia», remarca el texto.
NO ENGAÑÁIS A NINGUNA MUJER...