La organización religiosa de los testigos de Jehová ha introducido en los últimos días un cambio relevante en una de sus normas más conocidas y controvertidas: el uso de la sangre en tratamientos médicos. A través de un comunicado emitido por su órgano de gobierno, el denominado Cuerpo Gobernante, la confesión ha anunciado una «aclaración» que modifica parcialmente su postura histórica.
Hasta ahora, la doctrina consideraba inaceptable tanto donar como recibir sangre, incluso en situaciones médicas críticas. Sin embargo, la nueva directriz permite que cada fiel decida individualmente si autoriza la extracción, almacenamiento y posterior utilización de su propia sangre en intervenciones quirúrgicas programadas, lo que se conoce como transfusión.
La organización mantiene, no obstante, la prohibición de recibir sangre de otras personas, una práctica que sigue considerándose contraria a sus principios religiosos basados en su interpretación de diversos pasajes bíblicos.
Este ajuste ha generado reacciones diversas tanto dentro como fuera de la comunidad. Mientras algunos creyentes valoran positivamente la posibilidad de tomar decisiones personales en el ámbito sanitario, voces críticas consideran que el cambio es limitado y llega tarde, tras décadas de controversia y casos en los que la negativa a transfusiones ha tenido consecuencias graves.
Desde el ámbito médico, especialistas recuerdan que este tipo de procedimientos no siempre son viables. Las autotransfusiones requieren planificación previa, condiciones clínicas adecuadas y no resultan útiles en situaciones de urgencia, como accidentes o intervenciones imprevistas.
En los últimos años, la organización ya había introducido otras flexibilizaciones en sus normas internas, en un contexto marcado por el descenso de fieles en algunos países y un creciente escrutinio social y judicial.
El reciente anuncio supone, en cualquier caso, uno de los movimientos más significativos en relación con una doctrina que durante décadas ha definido la identidad pública del grupo religioso.