La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha afirmado este martes que la decisión de prohibir el uso de las bases estadounidense de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla) y del espacio aéreo español para operaciones vinculadas al ataque contra Irán «no supone en absoluto una ruptura del vínculo transatlántico, ni un abandono de la responsabilidad de España con la disuasión y defensa colectiva».
Durante su comparecencia en la Comisión Mixta (Congreso-Senado) de Seguridad Nacional a petición del PP para informar sobre las repercusiones de esta guerra, ha explicado que en el mismo momento en que se inició el ataque a Irán, el 28 de febrero, no han dado autorizaciones de vuelo sobre esas bases militares en el espacio aéreo español para «impedir que puedan ser utilizadas para los ataques que el Gobierno que son contrarios al ordenamiento jurídico internacional y, desde ese día, no se ha variado esta posición en ningún momento».
No obstante, Robles ha subrayado que «las bases siguen funcionando» con la «exclusiva limitación» de que no puedan apoyar actuaciones relacionadas con la guerra en Irán. «Que hay otros aviones, barcos y trabajadores españoles en las bases, sin ninguna duda. Las bases de Estados Unidos seguirán porque llevan más de 40 años, porque son utilizados por otras misiones y proporcionan muchos puestos de trabajo», ha zanjado. En este contexto, ha defendido que España mantiene su compromiso con el vínculo de la OTAN, asegurando que el país es «un aliado responsable, firme y serio que cumple sus objetivos» y que participa activamente en la defensa colectiva.
Así, ha citado la «presencia firme y comprometida en las instituciones y organismos internacionales», así como con la Alianza Atlántica, donde España actúa «como aliado firme, responsable y solidario». De hecho, la ministra de Defensa ha indicado que mandos aliados han trasladado «el orgullo, la admiración y el respeto por el papel de España» en las misiones de la OTAN, y ha repasado la presencia española en distintos escenarios, tanto en el ámbito terrestre como aéreo y marítimo.
RECHAZO A LA «AGRESIÓN UNILATERAL»
En relación con el conflicto con Irán, Robles ha afirmado que el Gobierno considera este conflicto «una guerra contraria al derecho internacional» y ha reiterado que España «rechaza plenamente una agresión unilateral, injustificada, sin un marco jurídico ninguno, por parte de Estados Unidos, Israel e Irán», al tiempo que ha condenado también los ataques de Irán a países vecinos. «Todos tenemos que movernos en el respeto al ordenamiento jurídico internacional», ha dicho, para advertir de que, tras más de 32 días de conflicto, se observa «un escenario de intensificación militar simultánea a la existencia de conflictos diplomáticos que son muy incipientes».
«No podemos aceptar que determinados países se conviertan en los guardianes de Occidente y de Oriente, pidiendo un apoyo que se ignora cuál es el apoyo. Porque me siento orgullosa de España, no voy a aceptar que ni ningún dirigente de ningún nos dé a España lecciones de lo que tenemos que hacer y de nuestro compromiso con la paz. Porque en ese compromiso con la paz vamos a estar siempre los primeros», ha subrayado.
ESCENARIO «MUY PELIGROSO» EN IRAK
La compareciente ha indicado que la prioridad del Gobierno ha sido garantizar la seguridad de los efectivos españoles desplegados en la región, destacando que se ha apoyado el repliegue temporal de la misión en Irak «motivado por el deterioro de la situación de seguridad». En este ámbito, ha querido poner en valor la actuación de los militares españoles en Irak, que participaron en la evacuación de más de 1.300 personas «en un escenario absolutamente peligroso, con unos vuelos entre intercambios de misiles». De hecho, por la logística de esta evacuación se suspendió el viaje programado a Letonia a principios de marzo. La ministra de Defensa ha advertido también de que el conflicto tiene efectos «energéticos, económicos y de seguridad» con impacto directo en la sociedad española y que, por ello, se aprobó un decreto para hacer frente a sus consecuencias negativas.
COMPROMISO CON LA PAZ EN EL MUNDO
Durante su comparecencia, la titular de Defensa ha señalado que la política de seguridad y defensa del Gobierno se basa, en primer lugar, en «un compromiso firme e inequívoco con la paz en el mundo y el respeto al ordenamiento jurídico internacional», recordando que España cuenta con más de 4.000 efectivos desplegados en misiones en el exterior «precisamente para el mantenimiento de la paz». Asimismo, ha destacado el apoyo «sin fisuras, firme y unívoco» a Ucrania, al considerar que ha sido «víctima de una guerra ilegítima, cruel», y ha recalcado que España estará «frente a cualquier vulneración del ordenamiento internacional». Finalmente, Robles ha destacado que con el Gobierno socialista la inversión en Defensa ha pasado del 0,9 al 2% del PIB y se ha comprometido a «seguir aportando por esta inversión en toda España en paz, puestos de trabajo, innovación y tecnología» y por la autonomía estratégica de Europa.
PP CUESTIONA LA VERIFICACIÓN DEL USO DE LAS BASES
En el turno de intervenciones, el diputado del PP Carlos Rojas ha señalado que la imagen internacional de España les «preocupa» porque su seguridad nacional puede verse comprometida por la postura actual del Ejecutivo. Rojas ha entonado el 'No a la guerra' pero ha criticado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no puede erigirse en «baluarte de la paz» cuando «la propaganda iraní pone su cara en los misiles de guerra». Además, ha cuestionado los medios con los que cuenta el Ejecutivo para verificar si Estados Unidos utiliza esas bases para movimientos logísticos cuyo destino final sea ese conflicto.
Por parte de Vox, el parlamentario Alberto Asarta ha criticado «la incoherencia y el uso partidista» del lema 'No a la guerra', en el despliegue de tropas españolas en el exterior, con más de 4.000 efectivos, «sin el debido control parlamentario». «Nadie quiere la guerra pero el problema surge cuando ese lema se convierte en una consigna política utilizada de forma selectiva dependiendo de quien gobierne y del contexto, lo que hace que pierda coherencia y credibilidad», ha esgrimido.
PREGUNTAS DE BILDU Y ERC
Desde EH Bildu, el diputado Jon Iñarritu ha preguntado a la ministra si se baraja la salida de las tropas españolas en la zona de conflicto, qué conversaciones mantiene el Gobierno con otros países participantes y con la ONU. También ha citado la «paradoja» de que el Ejecutivo se posicione contra la intervención en Irán mientras «un destructor estadounidense con base en Rota derribó un misil iraní dirigido a Turquía con ayuda de tropas españolas desplegadas». Por su parte, el senador de Esquerra (ERC) Jordi Gasseni ha advertido que Europa depende en gran medida de la arquitectura de seguridad de la OTAN «y, por tanto, de las decisiones estratégicas de Estados Unidos», mientras la autonomía estratégica europea todavía está «bastante lejos de materializarse». Y ha preguntado a Robles qué papel debe desempeñar la Unión Europea y el España en la OTAN con «un socio tan desleal como es Estados Unidos».
DEFINITIVAMENTE HAN TOMADO A SUS VOTANTES POR TONTOS.