Juan Carlos I defendió este sábado ante la Asamblea Nacional francesa, donde recibió el Premio Especial del Jurado del Libro Político por sus memorias ‘Reconciliación’, tanto su legado como su decisión de relatarlo en primera persona.
El rey emérito subrayó que «a todo lo que se ha escrito sobre mí le faltaba el relato en primera persona» y recalcó que a las «miles de páginas» dedicadas a su figura «les faltaban unos cientos más, escritas en primera persona, por el propio protagonista». «Es decir, modestamente, yo mismo», apostilló.
La obra ‘Reconciliación’, escrita junto a la autora francesa Laurence Debray, fue premiada por un jurado independiente presidido por la historiadora Annette Wieviorka e integrado por una veintena de periodistas y ensayistas.
Durante su intervención, que pronunció sentado y con ciertas dificultades, reconoció que «no es habitual que un rey escriba sus memorias», algo que su padre «probablemente, en abstracto, tenía razón» al desaconsejarle, aunque defendió que la vida «no se reduce a abstracciones», sino a hechos concretos que determinan decisiones y comportamientos.
«En mi caso, ya se cuentan por miles las páginas que se han escrito sobre mi reinado, sobre mi persona, mi carácter, mis experiencias, mis éxitos y mis errores», afirmó, considerando «natural» el escrutinio público sobre su figura.
En el plano más personal, Juan Carlos I también reflexionó sobre su situación actual: «Ahora, cuando miro hacia atrás, el presente no me abruma, aunque a veces puede entristecerme», y añadió que «nadie es profeta en su tierra» y que siempre habrá «juicios divergentes».
Pese a ello, reivindicó los pilares de su actuación: «la democracia, el respeto de los derechos humanos y el progreso de la sociedad española eran los objetivos por los que quería obrar», al tiempo que expresó su «orgullo» por la transformación del país durante su reinado.
El momento central de su discurso llegó al referirse al significado de sus memorias: «No elegí al azar el título de mis memorias: ‘Reconciliación’. Creo que es la palabra que mejor resume el principal logro de mi vida pública: haber iniciado y fomentado la reconciliación de España consigo misma, tras una larga dictadura y una guerra civil, llevándola a pasar, de la forma más pacífica posible y en muy poco tiempo, a una democracia plena y completa».
En la ceremonia estuvo acompañado por sus hijas, Elena y Cristina, así como por su nieto Felipe de Marichalar, en un acto al que también asistieron autoridades francesas y que refuerza su presencia pública en el extranjero.
RAMON DE PENYAFORTHubo un tiempo en el que "todo el mundo era bueno"... Pero poco a poco hemos pasado a percibir todo lo contrario.