La portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, Ester Muñoz, ha remitido un escrito de queja a la Mesa de la Cámara en la que, entre otras cuestiones, considera que se produce una situación «incómoda» cuando la presidenta de la Cámara baja, Francina Armengol, dirige los plenos en los que se tratan hechos como su supuesta implicación «con la trama corrupta que hizo negocio en Baleares con ella de presidenta».
Los 'populares' también se quejan de la actitud mantenida por el Grupo Socialista y el Gobierno durante la última sesión plenaria. Según el documento, queda reflejado de forma «patente» que, «si algún Grupo de la Cámara mantiene una estrategia de mentiras, acusaciones falsas, interrupciones e insultos», este es el PSOE.
El texto de los populares responde a las quejas enviadas previamente por la portavoz adjunta socialista, Montse Mínguez, en octubre y febrero. Para rebatirlas, Muñoz se remite a las actas taquigráficas de los pasados días 21 y 22 de abril, citando ejemplos de «mentiras evidentes» de una diputada socialista y del ministro de Transportes, Óscar Puente, así como «acusaciones falsas» de los ministros Félix Bolaños y José Manuel Albares.
En el escrito se denuncia específicamente que Puente calificó hasta en tres ocasiones de «ruin y miserable» a una diputada del PP sin ser amonestado por la Presidencia de la Cámara. Asimismo, el GPP critica que actuaciones anteriores no merecieron un reproche directo y personalizado de la Presidencia a los socialistas que las cometieron, pero en cambio, Armengol sí decidió intervenir de forma «extemporánea para descalificar a un diputado del PP con la afirmación falsa de que se había dirigido a ella sabiendo que no podía defenderse». En el escrito presentado por la portavoz del GPP se reconoce que, en todo caso, se produce una situación «incómoda» cuando hechos de actualidad como la implicación de Armengol «con la trama corrupta que hizo negocio en las Islas Baleares con ella de presidenta se debaten en el hemiciclo y ella está dirigiendo la sesión».
La mejor solución para evitar esa «situación penosa y desagradable» -considera Muñoz- no es en ningún caso impedir que esos hechos sean comentados o debatidos en la Cámara, sino que Francina Armengol deje de presidir el Congreso. Por todo ello, el escrito presentado ante la Mesa solicita que se recuerde a la dirección del Grupo Socialista, los principios de conducta contenidos en el Código de Conducta de las Cortes Generales; y que se dé traslado de este a los ya citados para que procuren que los parlamentarios del PSOE eviten las mentiras, acusaciones falsas interrupciones o insultos que tanto han insistido en censurar en otros grupos.
También se pide que se recuerde a los miembros de la Mesa que ocupan la Presidencia durante las sesiones plenarias su deber de «ejercer con ecuanimidad las responsabilidades de observancia y orden del debate» que les confiere el Reglamento, y que se dé por reiterada la petición del PP de dimisión inmediata de Armengol, para «preservar el decoro de la Cámara, el prestigio de la institución y el respeto de todos los españoles».
Como va a dimitir si esta en su salsa,que no es otra que la de corrupciòn. Para el sanchismo si no eres embustero o corrupto no eres nadie