La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha descartado «anomalías» en los dos trenes siniestrados el pasado 18 enero en Adamuz (Córdoba) y se ha reafirmado en la rotura del carril como principal causa del accidente que casó la muerte de 46 personas.
En su último informe, todavía preliminar, remitido a la jueza de Montoro (Córdoba) que instruye las diligencias de investigación y al que ha tenido acceso EFE, la CIAF señala que sus conclusiones son «provisionales», ya que la propia investigación de la comisión y la que lleva a cabo la Guardia Civil pueden aportar «nuevos hallazgos».
Este nuevo informe de la CIAF se ha basado, principalmente, en el análisis de las «cajas negras» de los dos trenes siniestrados, en el visionado de las cámaras internas del tren Iryo, en audios de la cabina del maquinista del Alvia y en los planos de las obras de renovación del tramo donde se produjo el suceso.
Margen de error de un segundo
El informe detalla que el tren Iryo circulaba a 215 kilómetros por hora cuando se produjo el descarrilamiento a las 19:43:21 horas, mientras que la «frenada de emergencia» del tren Alvia que colisionó con el anterior tuvo lugar a las 19:43:37 horas, si bien la CIAF advierte de que existe un «margen de error de hasta un segundo» y de «unos 70 metros» en los puntos kilométricos que se exponen.
Asimismo, el informe constata que a las 19:43:42 horas la caja negra del tren Alvia deja de registrar datos, por lo que la CIAF entiende que «presumiblemente» esa es la hora exacta de la colisión entre la cabeza de este tren y los vagones traseros del Iryo que invadieron la vía contigua tras el descarrilamiento previo.
Lo más llamativo de las imágenes grabadas por el circuito cerrado de televisión del tren Iryo, y concretamente las que corresponden al coche 8, son lo que parecen unas «esquirlas incandescentes» a través de las ventanas, presumiblemente procedentes del roce entre las ruedas descarriladas y las partes metálicas de la infraestructura.
El Iryo recorrió 1,1 kilómetros tras el descarrilamiento
Además, las imágenes del tren Iryo también recogen que justo a las 19:43:40 horas se observan a través de las ventanas de los coches 2, 3 y 4 de dicho tren las «luces frontales del tren Alvia» que coincide con «el momento del cruce entre ambos trenes», mientras que en otros vagones «continúan los movimientos laterales».
Respecto a la colisión entre ambos trenes, el informe detalla que se concretó entre el morro del Alvia y «la zona posterior del coche 6» del tren Iryo, que en ese momento circula ya a una velocidad «de 152 kilómetros por hora», mientras que el tren Alvia lo hacía «a una velocidad de 204 kilómetros por ahora» en el momento del impacto.
Finalmente, según los datos de la caja negra del Iryo, a las 19:44:06 horas su velocidad desciende a 0 kilómetros por hora, momento en el que se detiene por completo «a 1.113,6 metros del punto cero del descarrilamiento».
El presidente de la CIAF, Iñaki Barrón dijo este lunes en el Senado que con los elementos de análisis de que disponen no se puede decir de forma contundente que el accidente de Adamuz fuera evitable y que la causa principal que siguen analizando es un fallo de la infraestructura, en el carril o en la soldadura de la vía.
Añadió que están a la espera de que la jueza de Montoro que lleva el caso autorice la contratación de los laboratorios que deben analizar el carril y la soldadura, para lo que ya han hecho una selección previa de dos.