La tasa anual de la inflación se moderó dos décimas en abril, al 3,2 %, gracias al descenso en el precio de la electricidad y con una subida de los carburantes amortiguada por las rebajas fiscales que entraron en vigor a finales de marzo.
De acuerdo con el avance del índice de precios de consumo (IPC) de abril publicado este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la evolución de la tasa frente a marzo refleja el abaratamiento de la electricidad, mientras que suben los combustibles.
El Gobierno aprobó a finales de marzo -mes en el que la inflación repuntó al 3,4 %- una serie de rebajas fiscales en luz, gas y combustibles para hacer frente al encarecimiento energético debido a la guerra en Oriente Medio.
Según avanza el INE, en abril los precios de la electricidad disminuyeron más que en el mismo mes de 2025 y también se moderaron los precios de los paquetes turísticos, mientras que subieron combustibles y lubricantes para vehículos personales.
La inflación subyacente -sin alimentos no elaborados ni productos energéticos- disminuyó una décima, hasta el 2,8 %; mientras que en tasa mensual, los precios subieron un 0,4 % respecto al mes de marzo.
En cuanto al indicador armonizado (IPCA), aumentó una décima hasta el 3,5 %.
El Ministerio de Economía ha explicado en valoraciones remitidas hoy a los medios que la moderación de abril se explica, principalmente, por la bajada de la factura de la luz.
"España es, desde el inicio del conflicto, el tercer país de Europa donde menos han crecido los precios del mercado mayorista de electricidad. Esto demuestra el elemento adicional de soberanía energética y de protección que supone el actual mix energético en España y la elevada presencia de renovables", destaca el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo.
"Los carburantes siguen siendo el producto que más presiona al alza, reflejo de la persistencia del shock externo derivado de la guerra en Irán. Su impacto se ve compensado por el comportamiento de la electricidad y por las medidas fiscales aprobadas por el Gobierno", añade.
El plan aprobado por el Gobierno a finales de marzo incluye una bajada del IVA de los carburantes al 10 % y del impuesto especial de hidrocarburos "hasta el mínimo que permite la Unión Europea", lo que supondrá un ahorro de hasta 30 céntimos por litro, unos 20 euros por depósito por coche medio.
También se han reducido los impuestos de la electricidad: el IVA pasa del tipo general al reducido (10 %), se suspende el impuesto de producción de energía eléctrica -del 7 %, que pagan las empresas- y se reduce el impuesto especial de electricidad, que pasa del 5,11 % al 0,5 %.
Además, el IVA del gas natural, los pellets y la leña han bajado al 10 %, al tiempo que se congelan los precios del butano y el propano y se bonifican en un 80 % los peajes eléctricos para las industrias más expuestas.
"El plan de respuesta aprobado en el Congreso y en vigor desde el 20 de marzo está cumpliendo su objetivo principal: que el shock externo de la guerra no se traslade de forma permanente ni a la inflación ni al poder adquisitivo de los hogares", según Economía.