La evacuación de los pasajeros del crucero Hondius, en el que se ha declarado un brote de hantavirus, se producirá «en un solo movimiento» durante el fondeo del buque en el interior del dique del puerto de Granadilla (Tenerife) a lo largo de la mañana del domingo. Será una operación precisa para aprovechar «la ventana de oportunidad» que supondrá el buen estado previsto de la mar y del viento, que empeorará a partir del lunes, ha informado el portavoz del Gobierno de Canarias, Alfonso Cabello, este viernes. Ha explicado a los periodistas que, tras el fondeo del barco, se evacuará a los pasajeros y se les trasladará en falúas hasta unos autobuses 'burbuja', que los llevarán directamente hasta la pista de aterrizaje del aeropuerto Tenerife Sur para ser embarcados en aviones que los llevarán a sus respectivos países.
Cabello ha señalado que este protocolo ha sido diseñado por Sanidad Exterior, y el objetivo es que no se produzca ningún contacto con la población. La condición indispensable para que pueda producirse este operativo es que los aviones que tienen que repatriar a todas las personas estén en tierra entre la noche del sábado y la mañana del domingo, «porque todo debe producirse en un único movimiento», ha subrayado el portavoz.
El barco se posicionará frente a la costa de Tenerife en la madrugada del domingo, entre las 3:00 y las 5:00 horas, y tan pronto como amanezca fondeará en el interior del puerto de Granadilla, donde «se dan las condiciones marítimas óptimas para garantizar la seguridad de la operación en el menor tiempo posible», pero en ningún caso tocará tierra. Los prácticos portuarios garantizarán la estabilidad del barco para que se produzca la evacuación de las personas en falúas hasta el muelle, donde se dispondrá un dispositivo con distintas barreras de seguridad que garantizan que no se produce «ningún contacto ni con la población ni con nadie en la isla de Tenerife».
Una vez en tierra, los pasajeros serán trasladados en «guaguas (autobuses) burbuja encapsuladas», hasta la pista de aterrizaje del aeropuerto Tenerife Sur, en donde estarán los aviones que los llevarán a sus respectivos países. «Ni siquiera se van a detener en el control de pasaportes. El control se realizaría en el propio puerto; de ahí, guagua encapsulada, escolta, entrada al aeropuerto, pista, avión y despegue», ha resumido el portavoz. Para Cabello, el elemento clave de esta operativa es que en la noche del sábado o la mañana del domingo estén todos los aviones listos, para así poder «alinear todo este dominó: una pieza depende de la siguiente y no puede fallar nada».
Está confirmada la presencia de cuatro aviones de Países Bajos, Gran Bretaña, Estados Unidos y España, si bien se van a agrupar los nacionales de nueve países de la Unión Europea y de tres países extracomunitarios en un solo vuelo. También es posible que el armador y Países Bajos asuman la responsabilidad de algunos otros vuelos correspondientes a parte de la tripulación. Además, es muy importante que todo el proceso se realice en un único movimiento, porque está previsto que las condiciones del mar cambien «de forma muy importante a partir del lunes», se habla de «un mar de fuerza 9», que impediría la operativa, según Cabello. Las condiciones favorables de la mar no se recuperarían hasta finales de mayo, según esas previsiones. «Exigimos que se garantice la operativa aérea y, si no puede garantizarla la Unión Europea, que la garantice el propio Estado español mediante recursos militares u otros medios», ha subrayado.
Una vez evacuado el pasaje, se continuará el procedimiento de desinfección del barco, repostaje y disposición del cadáver que permanece en el crucero y zarpará hacia Países Bajos con al menos treinta de sus sesenta tripulantes. Cabello indicó que en el barco hay 147 personas de 23 nacionalidades, todas asintomáticas desde el 28 de abril, y se calcula que entre 80 y cien sean desembarcadas, ya que un número indeterminado de tripulantes, al menos treinta, seguirán a bordo. Cabello ha informado además de que Sanidad Exterior va a desarrollar un protocolo específico de protección para cada perfil profesional de los trabajadores implicados en la maniobra, desde los conductores de las guaguas hasta el personal de atraque, pasando por la Guardia Civil o la Policía Nacional.
Tontosanchez tiene la culpa de todo.