UGT ha anunciado la convocatoria de una huelga indefinida a partir del 8 de junio en el transporte de mercancías y viajeros por carretera en protesta por el retraso del Gobierno en aprobar las normas que permitan la jubilación anticipada en el sector sin penalización. Según han explicado en una rueda de prensa el secretario general de la Federación de Servicios de UGT, Antonio Oviedo, y el responsable del sector de carreteras del sindicato, Diego Buenestado, si no reciben contestación a sus reivindicaciones por parte del Ministerio de Seguridad Social, seguirán adelante con su convocatoria de huelga.
La convocatoria todavía no se ha presentado formalmente (debería hacerse la última semana de mayo), pero UGT espera que se sumen todas las organizaciones sindicales e incluso las patronales. Las patronales de transporte, tanto de mercancías (CETM) como de viajeros (Confebus), y los sindicatos (UGT y CCOO) solicitaron conjuntamente al Gobierno la consideración de la actividad como especialmente penosa, para poder aplicar los coeficientes reductores, que permiten la jubilación anticipada sin penalizaciones.
UGT cree que, dado que ha pasado el plazo establecido inicialmente para que el Ministerio de Seguridad Social emita el preceptivo informe sobre la penosidad de la profesión, actúa el silencio administrativo y, por tanto, entienden denegada la petición. «Si no hay contestación a nuestras reivindicaciones podríamos asumir que haya un cierto retraso pero no entendemos que nadie nos conteste y nos diga en qué situación se encuentra el procedimiento en la actualidad», ha afirmado el secretario general. Oviedo ha dicho que no han mantenido ni una sola reunión con el Ministerio en el último año y ha instado a CCOO a que si tienen algún documento que dé fe de que no opera el silencio administrativo, sino que el Ministerio está trabajando en el asunto, «yo mañana mismo no convoco».
CCOO y las patronales no respaldan la convocatoria
Las asociaciones de transportistas CETM, Confebus y Fenadismer y el sindicato CCOO consideran que el anuncio de UGT de que convocará una huelga en el sector de transporte de mercancías y viajeros por carretera no se justifica. Por un lado, los empresarios, agrupados en la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) -la más representativa en mercancías-, defienden que se trata de un conflicto con el Gobierno pero que a quien perjudica realmente es a las empresas, según explicó este miércoles a EFE un portavoz.
Rafael Barbadillo, presidente de Confebus, la mayor asociación del transporte de viajeros por carretera, dijo a EFE que el objeto de esta hipotética huelga sería, en todo caso, la Administración y no las empresas, por lo que sugiere «que hagan una cacerolada o una manifestación» pero que «no vayan contra las empresas». También Fenadismer consideró «incomprensible» el anuncio de UGT y reclama trasladar las protestas ante el Ministerio de Seguridad Social, que es el que debe aprobar la declaración de la actividad como especialmente penosa, para que luego se puedan aplicar los coeficientes reductores que permitirán a los transportistas jubilarse anticipadamente.
Desde CCOO, el responsable del sector de Transporte por Carretera, Francisco Vegas, aseguró en declaraciones a EFE que el anuncio es precipitado porque el Ministerio de Seguridad Social está trabajando en el informe que da respaldo a esa petición por lo que entiende que lo razonable es dar un margen al Gobierno para que remate ese documento. CCOO y UGT se manifestaron conjuntamente ante el Ministerio de Transportes el pasado 10 de marzo para exigir la aplicación de los coeficientes reductores que permitan la jubilación anticipada, pero CCOO se ha desmarcado ahora del anuncio de huelga de UGT. Fuentes del Ministerio de Seguridad Social aseguraron a EFE que están trabajando en el informe, que es el primero de este tipo, y que se basa en indicadores objetivos, aunque destacan la complejidad del procedimiento.