El episodio de hantavirus en el crucero MV Hondius, de bandera holandesa, con previsión de fondear este domingo en Tenerife, ha hecho que el biólogo Joan Mayol, exjefe del Servei de Protecció d’Espècies del Govern, haya recordado un artículo suyo publicado en 2012 en la revista Quercus.
En el artículo, Mayol relataba las explicaciones que le dieron sobre el mencionado hantavirus durante un recorrido turístico por el Parque Nacional de Los Alerces, en Argentina. El artículo se titula Viajes por la América meridional: del bambú al turista pasando por el ratón.
Mayol señala que «en Los Alerces nos explicaron que el bambú presente en el parque nacional tarda varias décadas entre una fructificación y otra. Todavía ahora no hay una explicación clara sobre el comportamiento y el funcionamiento reproductivo del bambú. Cuando la fructificación ocurre y el bambú produce semillas, toda esa zona queda infestada de ratones colilargos -Oligoryzomys longicaudatus- ante la gran disponibilidad de alimento. Toda esa irrupción generalizada de ratones colilargos es conocida como la Ratada. Ello obliga a cerrar el parque nacional por la presencia masiva de orines de ratones colilargos, donde se concentra el hantavirus».
Mayol indica que «he recordado el artículo ante las noticias sobre el hantavirus en el crucero y por las informaciones erróneas que hablan de que se trata de un nuevo virus. No es así en absoluto. En los Andes es bien conocida la peligrosidad del hantavirus y por ello, ya en 2012, nos explicaron el cierre del Parque Nacional de Los Alerces cada vez que hay una Ratada porque es muy arriesgado permanecer o transitar por ese lugar. Independientemente de la Ratada, cada año se registran casos de hantavirus, pues es una enfermedad propia de esa zona».
En el artículo, Mayol detalla que «durante el período de Ratada, las zonas con una alta densidad de bambú resultan infecciosas y deben reducirse drásticamente actividades y visitas. Cierran campamentos e instalaciones turísticas. Determinados itinerarios son clausurados e incluso se prohíbe el acceso a sectores enteros del parque nacional. No hay temporada hábil para guías y empresas de servicios, de manera que cientos de personas que trabajan en Los Alerces pierden por completo sus posibilidades laborales. El bambú, por tanto, genera paro a través de ratones y virus».
Joan Mayol subraya en su artículo que «los naturalistas sentimos un raro placer al descubrir relaciones entre especies y fenómenos aparentemente inconexos. El universo parece disgregado en paquetes de materia y energía, desde estrellas a seres vivos, pero intuimos algo trascendente en sus mutuas influencias, a veces muy sorprendentes». De esta manera, el biólogo destaca la relación que hay en Los Alerces entre la floración y fructificación del bambú, la multiplicación por cien de la densidad de roedores -de 14 1.400 por hectárea- y la presencia de masiva de hantavirus como consecuencia de ello.
El autor indica que «los bambúes producen semillas masivamente, en beneficio de los herbívoros que las consumen, principalmente roedores, que pasarán pronto de la abundancia a la escasez, ya que, una vez agotada la cosecha, pueden sucederse años o décadas sin dicho maná».
Mayol pone como ejemplo la India, donde «la floración del bambú Melocanna baccifera ocasiona hambrunas humanas cada 48 años debido al incremento de las poblaciones de roedores que, cuando acaban con las semillas de la gramínea, devastan los cultivos. Estas hambrunas son de tal intensidad que han condicionado la historia local. En Los Alerces, el mecanismo es más complejo, con una floración en períodos variables».
Ets un crack, Joan!!! Moltes grácies per tot