Samsung presentó su nuevo buque insignia a finales de febrero, el Galaxy S26 Ultra, que llegó con gran expectación y características avanzadas que dejan claro que no es un móvil cualquiera, sino una evolución discreta que perfecciona lo ya visto en la serie Galaxy.
En Portaltic hemos podido probar durante un mes este modelo, líder de la tercera generación de teléfonos con IA de la compañía, destacando especialmente su pantalla de seguridad y la amplia presencia de la inteligencia artificial.
A primera vista, cuesta diferenciarlo de sus hermanos menores, ya que Samsung ha unificado el diseño de la familia Galaxy S26. Sin embargo, el Ultra destaca por su módulo de cámaras y por ser el dispositivo más delgado de la firma (7,9 mm), con borde de aluminio y un peso de 214 gramos, siendo también el más ligero.
En mano, es un 'smartphone' ligero muy manejable, en parte, gracias a las nuevas esquinas redondeadas. Asimismo, también destaca su acabado en color morado con apariencia metálica que, fabricado en aluminio, disimula bien las huellas. Eso sí, pueden aparecer leves arañazos con facilidad.
Su pantalla es de 6,9 pulgadas con panel AMOLED QHD+, con 120 Hz de tasa de refresco y protegida con Corning Gorilla Armor 2 e IP68. Es precisamente en este apartado donde Samsung pega la primera sorpresa: la nueva Pantalla de Privacidad. Se trata de una tecnología diseñada a nivel de 'hardware' que hace ilegible el contenido desde ángulos laterales.
Básicamente, se trata del primer 'smartphone' que oculta a voluntad todo aquello que se desee mantener personal frente a las miradas indiscretas de las personas que estén alrededor del usuario, ya sea en el transporte público, en una cafetería, o cualquier espacio concurrido.
Este sistema utiliza una tecnología de píxeles de ángulo amplio y ángulo estrecho, que limita la emisión de luz a un espectro visible únicamente de frente. Cuando se activa el modo de privacidad, los píxeles de ángulo amplio se desactivan, dejando solo los de ángulo estrecho y, con ello, limitando la visión lateral.
En lugar de recurrir a un filtro de privacidad de terceros, el propio panel lo lleva incorporado y, lo mejor, es que se puede activar y desactivar de forma personalizada. Es decir, se puede activar para toda la pantalla o para que funcione automáticamente al abrir aplicaciones determinadas como la del banco o de mensajería instantánea como WhatsApp.
Igualmente, también se puede configurar para que bloquee exclusivamente la visualización de las burbujas de notificaciones (mostrando el resto de la pantalla) y para que se active en acciones concretas, como a la hora de introducir contraseñas o patrones de desbloqueo.
Inevitablemente, al activar la Pantalla de Seguridad se reduce la calidad de visualización. Disminuye notablemente el brillo y la exposición de los colores, incluso, dependiendo del ángulo, se puede llegar a ver algo borroso el contenido cuando está activada la opción de 'Máxima protección de privacidad', que acentúa esta tecnología.
Sin embargo, es un mal menor en comparación a toda la privacidad que aporta para el día a día. Ahora, tener conversaciones privadas o consultar datos sensibles fuera de casa no será un problema.
Cuando la pantalla está a pleno rendimiento, ofrece una experiencia de alta calidad: colores vibrantes, un brillo capaz de soportar espacios especialmente luminosos y, algo que puede pasar desapercibido pero hace la diferencia, la tecnología antirreflejos, que ofrece una alta nitidez y evita las luces molestas.
La fotografía mejora de forma discreta
Otro punto donde Samsung se hace fuerte es en la fotografía. En este caso, mantiene la fórmula pero introduce mejoras. Su sensor principal de 200 MP cuenta con más apertura aumentando la luminosidad en un 47 por ciento. De la misma forma, ha mejorado un 37 por ciento la luminosidad del teleobjetivo de 50 MP, con un zoom digital 10x que permite llevar lejos las fotografías.
El resultado a la luz del día son capturas equilibradas, con colores realistas y alta nitidez en cualquier entorno, utilizando el modo automático. Asimismo, el teleobjetivo también garantiza buen rendimiento con el zoom 5x para distancias medias y el modo retrato recorta con precisión, aunque pierde en tomas muy cercanas.
Destaca igualmente la fotografía nocturna que, con el aumento de luminosidad y el algoritmo Enhanced AP, reduce el ruido y mejora los contornos, ofreciendo una iluminación adecuada. Por su parte, la cámara frontal de 12 MP, continúa ofreciendo un buen rendimiento.
Otro aspecto llamativo es el vídeo, que ahora mantiene el encuadre estable independientemente de cuánto se gire el dispositivo, con la función de bloqueo horizontal. Los resultados dejan ver un encuadre perfecto fijado al horizonte aún grabando en movimiento. Igualmente, es capaz de grabar en 8K 30 fps y a 4k 120 fps.
Potencia y rendimiento con galaxy ai
En su interior, reside el procesador de Qualcomm Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy. Con mejoras de rendimiento tanto en la gráfica, como en la NPU y la CPU. A ello se le suma una cámara de vapor rediseñada que disipa un 20 por ciento más de calor.
En la práctica, el S26 Ultra funciona de forma totalmente fluida, sin interrupciones, 'lags' ni sobrecalentamientos, independientemente de si se han utilizado juego móviles exigentes o ejecuta varias tareas en múltiples aplicaciones al mismo tiempo.
La batería es otro de los aspectos que ha mejorado Samsung en el modelo Ultra, que ahora cuenta con una capacidad de 5.000 mAh, ofreciendo más de un día de autonomía. Carga hasta alrededor del 50 por ciento en menos de veinte minutos y el 100 por cien en unos cuarenta minutos, gracias a la tecnología Super Fast Charging 3.0, con una carga rápida que ha aumentado a 60W. Por tanto, facilita despreocuparse del cargador.
Todo ello está impulsado por One UI 8.5, basado en Android 16, una capa de personalización con la que Samsung sigue apostando todo a la IA, de la mano de Galaxy AI. Así, funciones como 'Now Nudge', que entiende el contexto en pantalla, y 'Now Brief' buscan automatizar tareas introduciendo agentes de IA, aunque todavía no ofrecen resultados especialmente diferenciales.
Donde sí se nota el avance es en la edición de fotografías, ya que, simplemente pulsando el botón de edición con IA y mediante indicaciones de texto, permite generar nuevo contenido, aplicar cambios o introducir mejoras. Esto se suma a las opciones ya disponibles como el borrador con IA.
De la misma forma, continúa manteniendo acceso a Gemini de Google en cualquier momento, con opciones mejoradas como 'Rodea para buscar'. También ha introducido la IA de Perplexity y su agente Bixby ahora ofrece un mayor control de dispositivo mostrando ajustes de forma dinámica.
Perfeccionando lo bueno
Con todo ello, puede parecer que el Samsung Galaxy S26 Ultra es una actualización continuista, pero la realidad es que mejora lo bueno del Galaxy S25 Ultra, con novedades que atienden a las necesidades de todos los usuarios durante cualquier momento del día, tanto para creatividad como para productividad, con muy buenos resultados.
Igualmente, que mantenga el S-Pen sigue siendo una ventaja, un elemento prácticamente fantasma al estar guardado en el propio dispositivo pero que, cuando entra en acción, es una ayuda a tener en cuenta para manejar, por ejemplo, la edición de imágenes o la escritura en documentos.
Así, las capacidades de Galaxy AI, junto con la versatilidad de la pantalla y los resultados de fotografía y vídeo, hacen que sea un 'smartphone' que apenas tiene pegas, más allá de su precio, que parte de los 1.449 euros para su versión de 12 + 256 GB y alcanza los 1.949 euros para su versión de 16 GB + 1 TB.