Estados Unidos llevaba más de un mes en «suspensión de pagos» y parecía que no pasaba nada.
Puede que ni siquiera te hubieras enterado, pero fue el primero de octubre cuando EEUU entró en «Shutdown» y se dejaron de pagar muchas cosas con dinero público. Es decir, los Organismos Públicos dejaron de hacer gasto y ni siquiera se pagaban sueldos a funcionarios. Es algo que parece muy grave pero no lo es tanto. De hecho pasa con cierta frecuencia en Estados Unidos: republicanos y demócratas no se ponen de acuerdo en el gasto público que pueden hacer y bloquean el sistema.
Es verdad que había algunas soluciones «híbridas» por temas de seguridad nacional: los controladores aéreos, militares y fuerzas de seguridad tenían que seguir trabajando. Eso sí, sin cobrar (se les paga en cuanto se levante la suspensión). Aún así, la semana pasada ya se empezaron a suspender muchos vuelos por falta de controladores.
En cuanto a partidas que se seguían pagando con normalidad estaban la Seguridad Social, Medicare, Correos, Prestaciones a Veteranos, algunos reguladores (la Reserva Federal, por ejemplo, bajó tipos en medio del «Shutdown», aunque sin referencias macroeconómicas porque no se han estado publicando).
Y, por supuesto, seguían cobrando el presidente, vicepresidente, senadores, representantes… su sueldo sí está protegido por ley. ¿Tal vez por eso no tenían prisa?
41 días después se ha llegado a un acuerdo: 8 senadores demócratas (aquí se les llamaría tránsfugas) votaron a favor de las propuestas republicanas y se ha desbloquea todo. Eso sí, de forma puntual, hay partidas en las que se aplica una «tregua» hasta el 31 de enero. Y mientras tanto, las bolsas no hacían ningún caso, ya sea porque se empiezan a acostumbrar a estos delirios políticos en EEUU o porque los resultados empresariales que se han ido conociendo estas semanas superaban expectativas de forma espectacular.
Pero sin penalizar durante el cierre, es curioso que sí hayan premiado el levantamiento del mismo y las bolsas el mismo lunes del anuncio subieron con fuerza. Precisamente la semana pasada vimos recortes, especialmente en los sectores más caros (o menos baratos) como los relacionados con la Inteligencia Artificial.
De hecho se oían voces de alerta: ¿estamos en una burbuja de IA similar a la burbuja «punto com» del año 2000? Será un tema a tratar otro día, pero a modo de adelanto, viendo los resultados de las empresas, especialmente las grandes, parecen dos escenarios muy diferentes. Volviendo al tema del Shutdown, a pesar de lo comentado antes, la situación podía empezar a ser peligrosa: si no se cobra, no se consume, y si no se consume las empresas no venden.
Y no está Estados Unidos para ver un frenazo en consumo en un momento donde su recuperación económica está en entredicho (algo que tampoco parece afectar a las bolsas de momento).
Además, los analistas macroeconómicos empezaban a ir a ciegas: las oficinas de estadísticas no trabajaban y no teníamos datos de empleo, inflación u otros que preocupan. Pero, de momento, cisne negro superado, pero seguro que habrá más, ¿podríamos ver otro «Shutdown» el 31 de enero? Habrá que estar atentos.