Han pasado cuarenta años desde que Mercedes Mayans Vivó decidió abrir una pequeña óptica en el corazón de Ciutadella. Corría 1985 y el concepto tradicional de óptica en la Isla estaba todavía muy vinculado a la venta de monturas. Sin embargo, desde el primer día, su planteamiento fue distinto porque más que vender gafas, quería ofrecer un servicio integral de salud visual, con un alto nivel técnico y una relación estrecha con los profesionales médicos.
Recién graduada en Optometría, tras estudiar en Terrassa y Madrid, fue una de las primeras colegiadas del Colegio de Ópticos en Menorca y su primera delegada. Mercedes había trabajado previamente en Barcelona, en la óptica Cottet, donde adquirió experiencia y una visión moderna de la profesión. Aquella etapa marcó su manera de entender el oficio basada en la formación constante, la inversión en tecnología y una atención personalizada que situase al cliente en el centro. Multiópticas Mayans es hoy en día el grupo óptico más grande de Menorca y todo un referente con una treintena de profesionales y tres establecimientos en Ciutadella y Maó.
PIONEROS.
La primera óptica, ubicada en la calle Sa Carnisseria de Ciutadella, contaba apenas con 30 metros cuadrados, pero desde el inicio incorporó equipamiento avanzado para la graduación de la vista, maquinaria específica de gabinete y tonómetro para medir la presión ocular. Fue pionera en la adaptación de lentes de contacto en la Isla y en ofrecer exámenes optométricos completos cuando aún no era habitual. Su apuesta por elevar el nivel profesional del sector la llevó a convertirse en la primera delegada del Colegio de Ópticos en Menorca, trabajando para garantizar la correcta habilitación profesional y fortalecer la reputación del colectivo. Aquella vocación de servicio y exigencia técnica se convirtió en una de las señas de identidad del proyecto.
INTEGRACIÓN.
En 1988 dio un paso estratégico clave con la integración en Multiópticas, sociedad cooperativa, el grupo de referencia del sector en España, con cerca de 600 establecimientos. La decisión no supuso perder identidad, sino reforzarla. El modelo cooperativo permitía acceder a formación continua especializada, diseño y fabricación propia de monturas y una política de producto altamente competitiva en calidad-precio. Multiópticas fue además pionera en introducir el concepto de moda en el sector óptico y campañas como ‘Combina 2’, que normalizaron la idea de tener más de una gafa según el estilo o el momento.
La marca Mó, diseño propio del grupo, se ha convertido con los años la marca de gafas graduadas más vendida del país. El acceso a proveedores líderes como Essilor para la fabricación de lentes graduadas, incluyendo progresivos diseñados con inteligencia artificial ha permitido a Multiópticas en Menorca mantenerse siempre en la vanguardia tecnológica. Innovaciones como la integración de varilla auditiva en monturas o la incorporación de nuevos dispositivos inteligentes forman parte de esa apuesta constante por evolucionar.
TRES ESTABLECIMIENTOS.
El crecimiento empresarial fue sostenido. En 1989 el negocio se trasladó a Ses Voltes, ampliando espacio y equipo. En 1996 abrió su segunda óptica en Maó, en la calle Ses Moreres, impulsada junto a Josep de Moner, quien se convirtió en el primer audioprotesista titulado de Menorca. La incorporación temprana del servicio de audiología en 1992 ya había situado al proyecto como pionero en atención integral. En 2006 llegó la apertura del establecimiento de Els Pins, el más amplio, que alberga también las oficinas centrales del grupo. Hoy Multiópticas cuenta con tres centros en Ses Voltes y Els Pins en Ciutadella y Ses Moreres en Maó y un equipo de 27 profesionales, catorce de los cuales en Ciutadella y trece en Maó, entre ellos siete optometristas y tres audioprotesistas, además de personal técnico y de atención especializada. La estructura empresarial combina la fortaleza de pertenecer a un gran grupo con la autonomía de gestión local, lo que permite mantener una relación directa y personalizada con el cliente.
MÁS QUE VENDEDORES.
Si algo define el modelo de Multiópticas Mayans es su filosofía de atención. «Nuestros colaboradores no son vendedores, son asesores», repite Mercedes Mayans. El objetivo no es colocar un producto, sino entender la necesidad concreta de cada persona y ofrecer la solución que mejor encaje con su estilo de vida. Honradez, empatía, cercanía y el compromiso de superar expectativas han sido constantes durante cuatro décadas. El cliente ha sido siempre el protagonista, y esa cultura interna explica la fidelidad de generaciones enteras de familias menorquinas. En los últimos años, la empresa ha adaptado también su organización interna para mejorar la conciliación y el bienestar laboral, manteniendo apertura continuada para ofrecer mayor servicio sin penalizar a su equipo.
40 AÑOS DE EVOLUCIÓN.
Celebrar el 40 aniversario no es solo una cifra simbólica porque en estas cuatro décadas, el sector óptico ha vivido una transformación profunda. Si en los años ochenta la óptica estaba centrada principalmente en la corrección visual, hoy la optometría se ha convertido en una disciplina sanitaria cada vez más especializada. La aparición de nuevas tecnologías de diagnóstico, el desarrollo de lentes progresivas de alta precisión o el crecimiento de la miopía en la población infantil han ampliado el papel del óptico-optometrista como profesional de la salud visual.
En este contexto, centros como Multiópticas han tenido que evolucionar constantemente para incorporar equipamiento avanzado y protocolos de revisión cada vez más completos, reforzando su papel complementario al de la oftalmología. Es la confirmación de que el proyecto ha sabido combinar profesionalización, innovación tecnológica y valores humanos en un sector en permanente transformación.
El pasado mes de diciembre reunían a toda la familia de Multiópticas de Menorca en un evento privado que sirvió para celebrar la trayectoria de estas cuatro décadas de profesión y esta manera de hacer propia basada en una estrategia clara que se ha asentado en invertir en formación, apostar por tecnología puntera y mantener un compromiso firme con la calidad visual y auditiva. Cuatro décadas después, el espíritu sigue intacto. «Nuestra profesión ha cambiado muchísimo en estos cuarenta años, pero hay algo que sigue igual y es la confianza que las personas depositan en nosotros para cuidar de su visión», concluye Mercedes Mayans.