En un mercado turístico maduro y altamente competitivo como el de la isla de Eivissa, la compañía hotelera Vibra Hotels ha logrado consolidarse como el principal operador de la isla por capacidad alojativa, con más de 10.000 camas y una red de 33 establecimientos repartidos también por el resto de Islas e, incluso, la Península. Un liderazgo que, según la propia compañía, no se mide únicamente en volumen, sino en impacto sobre el destino. «Es, sin duda, una gran responsabilidad, ya que implica contribuir de manera directa al modelo turístico del destino», señalan desde la cadena hotelera, desde donde aseguran haber integrado la sostenibilidad como eje estratégico para «generar un impacto positivo en el entorno».
El origen de este posicionamiento se remonta a 2015, cuando Hiperion Capital Management asumió el control del entonces Grupo Playa Sol. Aquella operación dio inicio a una transformación profunda de la compañía. «La entrada de Hiperion marcó el inicio de una etapa de profunda transformación. Nos centramos en reorganizar la compañía y sentar las bases de un proyecto a largo plazo», explican desde Vibra Hotels. Durante esos primeros años, la estrategia se centró en mejorar el producto, optimizar la operativa y redefinir el posicionamiento en el mercado.
El siguiente gran paso llegó en 2021 con el rebranding que dio lugar a la actual marca. «El nacimiento de Vibra Hotels responde a la necesidad de reflejar una nueva identidad más alineada con el estilo de vida y la energía de Eivissa y Balears», apuntan. Bajo el concepto 'Modish, Smart and Funky', la cadena apostó por una estética y una propuesta más conectada con el cliente contemporáneo.
REINVERSIÓN.
Uno de los rasgos diferenciales de la compañía ha sido su política de reinversión. Desde 2015, Vibra Hotels destina el 100% de sus beneficios a la mejora de sus activos, una estrategia poco habitual en el sector. «En Vibra Hotels entendemos la calidad como un elemento clave, por lo que hemos apostado por renovar y reposicionar nuestros hoteles de forma integral», explican. Este proceso ha permitido elevar la categoría media de los establecimientos y adaptar la oferta a las nuevas demandas del mercado.
Ejemplos recientes son la renovación de hoteles emblemáticos o la apertura de nuevos conceptos como el Vibra Yamm, en Sant Antoni, que la compañía define como «un 4 estrellas con alma de cinco, con rooftop, zona wellness y una propuesta gastronómica diferencial». Actualmente, solo el 11% de sus activos corresponde a hoteles de dos estrellas, mientras que más de un tercio ya se sitúa en el segmento de cuatro estrellas, reflejando una clara apuesta por el reposicionamiento de la marca.
LOS PERFILES.
La cadena hotelera ha construido su propuesta sobre la base de la accesibilidad y la relación calidad-precio, combinadas con ubicaciones estratégicas en la isla. «Somos una marca reconocible por ofrecer value for money y por nuestra conexión con el estilo de vida de Eivissa», subrayan. Su portfolio abarca desde hoteles orientados a público joven hasta establecimientos familiares o enfocados al bienestar. «Nuestra propuesta va más allá del alojamiento: buscamos que cada cliente conecte con la energía del destino a través de experiencias adaptadas a distintos perfiles», añaden. Además, la compañía ha reforzado su oferta complementaria con cinco espacios gastronómicos propios y servicios para eventos, lo que le permite diversificar ingresos y ampliar su posicionamiento.
Aunque Eivissa sigue siendo su principal mercado, Vibra Hotels ha iniciado un proceso de expansión progresiva. Actualmente cuenta con activos en Mallorca y Menorca, lo que le permite consolidar su presencia en Balears. El salto más relevante llegará en 2027 con la apertura de su primer hotel en la Península, en concreto, en Sevilla. «Este proyecto supone un paso estratégico muy relevante, ya que nos permite diversificar destinos y comenzar a posicionarnos también en mercados urbanos», destacan desde la compañía.
SOSTENIBILIDAD.
En paralelo al crecimiento, Vibra Hotels ha puesto en marcha su Plan de Sostenibilidad a cinco años, que articula su estrategia en torno a criterios medioambientales, sociales y de gobernanza. «Este plan sitúa la sostenibilidad como un eje transversal en toda la organización, integrando criterios responsables en cada decisión», explican. Entre las medidas destacan la eficiencia energética, la reducción del impacto ambiental, el desarrollo del talento, el bienestar de las personas y la colaboración con la comunidad local. Para la compañía, el objetivo es claro: «avanzar hacia un modelo turístico más consciente y responsable, asegurando que el crecimiento genere un impacto positivo y sostenible».
PLANTILLA.
El desarrollo de Vibra Hotels también se refleja en su estructura laboral. La plantilla media alcanza los 904 empleados, con picos de hasta 1.500 en temporada alta. En este contexto, la gestión del talento se ha convertido en una prioridad. De hecho, la compañía pone el foco en la formación y en la creación de planes de carrera para garantizar la profesionalización del equipo. Uno de los retos más relevantes del sector en la mayor de las Pitiüses es el acceso a la vivienda. Para hacer frente a esta situación, Vibra Hotels ha impulsado una política activa de alojamiento para empleados. En este sentido, cuentan actualmente con unas 420 plazas para alojar trabajadores, cifra que piensan aumentar hasta los 650 en los próximos dos años para «garantizar alojamientos dignos y seguros», explican. Esta estrategia incluye la reconversión de antiguos establecimientos en residencias para trabajadores, como es el caso del antiguo Hostal Royal de Sant Antoni, que alojará trabajadores de la cadena esta temporada, y el antiguo Hostal Picadilly, cuyas obras esperan poder empezar este próximo invierno.
En un destino marcado por la estacionalidad, Vibra también explora fórmulas para alargar la temporada. En la actualidad, mantiene abierto todo el año el hotel Vibra Marítimo, ofreciendo además la oferta gastronómica de Blavós, y estudia ampliar esta operativa a otros activos. Es el caso del Vibra Vila de ses Figueretes, que previsiblemente también se mantenga abierto este invierno.
PLANES DE FUTURO.
Con capacidad para alojar a más de 350.000 viajeros al año y una presencia dominante en la isla, Vibra Hotels se ha convertido en uno de los principales actores del turismo balear. La compañía afronta ahora una nueva etapa marcada por la consolidación, la expansión selectiva y la mejora continua del producto. «Nuestro objetivo es consolidarnos como una marca de referencia en el segmento vacacional en Balears», fortaleciendo al mismo tiempo sus atributos de marca: modish, smart and funky. En este sentido, apuestan por seguir creciendo como objetivo a medio y largo plazo, pero siempre teniendo en cuenta la mejora continua del producto y el refuerzo de marca.