Eivissa ha iniciado la temporada turística de 2026 con buenas perspectivas y un ambiente de moderado optimismo entre empresarios e instituciones, aunque el arranque de la campaña también llega acompañado de importantes desafíos estructurales y de un contexto internacional marcado por la incertidumbre por la guerra en Oriente Medio y la amenaza del hantavirus. El incremento de conexiones aéreas, la previsión de una demanda sólida y la mejora de los indicadores laborales conviven este año con preocupaciones relacionadas con el acceso a la vivienda, la dificultad para encontrar personal, el aumento de costes y la necesidad de mantener el equilibrio entre la actividad turística y la calidad de vida de los residentes.
Según las previsiones del Sistema d’Intel·ligència Turística (SIT Eivissa) del Consell d’Eivissa, la demanda hacia la mayor de las Pitiüses presenta una evolución positiva y margen de crecimiento durante las próximas semanas. Para este mes de mayo está prevista una programación aérea de 618.831 plazas hacia la isla, un 4,65% más que en 2025, con especial crecimiento del mercado internacional. En total, se han programado más de 3.500 vuelos que conectarán la isla con 49 ciudades de 12 países distintos, en un contexto en el que se consolida la diversificación de mercados emisores y el interés creciente por el destino.
Las estimaciones iniciales apuntan a la llegada de unos 520.000 pasajeros durante mayo, con una ocupación prevista del 84,1%. No obstante, el propio SIT considera que las cifras podrían mejorar si se mantiene el ritmo habitual de reservas de última hora. El interés por Eivissa también se refleja en las más de 10,5 millones de búsquedas registradas para viajar a la isla durante este mes, un dato que confirma la fortaleza del destino dentro del mercado turístico europeo. El informe también recoge un ajuste medio de los precios hoteleros de alrededor del 7% al inicio del periodo, una estrategia habitual para estimular la ocupación y adaptarse a la evolución de la demanda.
Desde el sector empresarial, el balance de este comienzo de temporada es igualmente favorable, aunque con matices. Tanto la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB), la Petita i Mitjana Empresa de Eivissa i Formentera (Pimeef) y la patronal hotelera Fehif coinciden en que el inicio ha sido positivo, aunque marcado por una apertura progresiva de los establecimientos y la incertidumbre internacional.
El vicepresidente de la CAEB en Eivissa y Formentera, José Antonio Roselló, explica que este año la actividad turística se ha puesto en marcha de forma más escalonada debido a que la Semana Santa se celebró en fechas más tempranas. Esta circunstancia ha condicionado el calendario de aperturas y ha provocado que muchos negocios no estuvieran plenamente operativos el 1 de mayo, fecha que tradicionalmente marca el arranque oficial de la temporada. Pese a ello, desde la patronal destacan que las sensaciones iniciales son buenas.
Según la CAEB, la «línea de fondo» de la campaña es positiva y las expectativas apuntan a una temporada sólida tanto para la industria hotelera como para el conjunto de sectores vinculados al turismo. Por su parte, la patronal hotelera pitiusa también prevé una campaña estable con una ligera tendencia al alza. Según la encuesta elaborada por la federación a partir de 92 respuestas que representan a unos 120 establecimientos turísticos de las Pitiusas, el 54,3% de los hoteles considera que la temporada será similar a la anterior, mientras que el 32,6% cree que será algo mejor. El gerente de la Federación Empresarial Hotelera, Manuel Sendino, considera que el puente de mayo dejó un balance «aceptable», aunque condicionado por la meteorología. Las reservas previas permitieron mantener un nivel de ocupación similar al del año pasado, cercano al 72%, pero el mal tiempo impidió mejorar los resultados. «La falta de reservas de última hora, habituales en estas fechas, fue uno de los factores que limitó el crecimiento de la ocupación», lamenta.
La patronal hotelera señala, además, que la demanda se mantiene sólida y que las reservas anticipadas continúan en niveles similares a años anteriores, aunque algunos establecimientos detectan una tendencia creciente a reservar con más antelación. En materia laboral, el 86,8% de los negocios prevé mantener sus plantillas actuales. Sin embargo, el contexto internacional sigue siendo una de las principales incógnitas para el empresariado pitiuso. Los conflictos geopolíticos, la posible evolución de los costes energéticos y la incertidumbre económica global son elementos que mantienen en alerta al sector. Desde las principales patronales reconocen que estos factores actúan como una «espada de Damocles» sobre la temporada, aunque insisten en que, a día de hoy, las perspectivas continúan siendo favorables.
LOS RETOS.
Los hoteleros advierten de varios retos estructurales que siguen condicionando la operativa diaria de los establecimientos turísticos. Entre ellos destacan el aumento de los costes energéticos y de suministros, citado por el 75% de los encuestados; la falta de personal derivada de las dificultades de acceso a la vivienda, mencionada por el 68%; la incertidumbre internacional, que preocupa al 59%; el incremento de los costes laborales, señalado por el 56%; y la competencia desleal, apuntada por la mitad de los establecimientos. Pese a estos retos, la patronal hotelera pitiusa valora que el inicio de temporada «presenta una línea continuista, con una demanda sólida, aunque condicionada por factores estructurales que siguen impactando en la operativa diaria de los establecimientos».
MERCADO LABORAL.
El buen inicio de temporada también se ha reflejado en los primeros resultados de paro registrado. Así, las Pitiüses han comenzado la campaña con un mínimo histórico de paro, ya que actualmente hay 2.186 personas inscritas en las listas del SOIB, 136 menos que hace un año. La caída interanual del desempleo alcanza el 5,2% en Eivissa y el 18,5% en Formentera, la mayor reducción de todo el archipiélago balear. Roselló atribuye este descenso a los «prolegómenos del inicio de la temporada turística» y explica que muchas empresas han adelantado las contrataciones para evitar problemas posteriores a la hora de cubrir plantillas. «Las empresas quieren aprovisionarse de personal de manera progresiva para no quedarse luego con dificultades para cubrir plantillas», afirma el vicepresidente de la CAEB en las Pitiüses. Según añade, esta estrategia responde a una necesidad estructural del mercado laboral de las islas, donde tradicionalmente resulta complicado encontrar trabajadores suficientes durante la temporada alta. Y es que, precisamente, uno de los principales obstáculos es, una temporada más, el acceso a la vivienda. El elevado precio del alquiler y la escasez de alojamiento dificultan la llegada de trabajadores y condicionan la capacidad de las empresas para contratar personal. Ante esta situación, muchas compañías han comenzado a ofrecer alojamiento como parte de las condiciones laborales, una fórmula que desde las patronales califican como «salario emocional».
En paralelo, la afiliación a la Seguridad Social continúa creciendo. En marzo, Eivissa registró 63.401 afiliados, un 4,8% más que el año anterior, mientras que Formentera alcanzó las 3.605 personas dadas de alta, con un incremento del 5,3%. La contratación también se ha disparado con el inicio de la campaña, especialmente en Eivissa, donde durante abril se formalizaron 8.615 contratos.
EL MENSAJE.
El presidente del Consell d’Eivissa, Vicent Marí, ha querido aprovechar el inicio de la temporada para lanzar un mensaje dirigido directamente a los visitantes que llegan a la isla durante los próximos meses. A través de un vídeo difundido en redes sociales, el presidente insular agradece la elección de Eivissa como destino vacacional y recuerda la singularidad del territorio. «Eivissa os recibe con los brazos abiertos, pero también os pedimos respeto para cuidar lo que somos», señala Marí en un mensaje en el que insiste en la importancia de preservar el entorno y la convivencia. También define Eivissa como «una isla única», capaz de ofrecer «naturaleza, cultura, gastronomía, deporte y ocio en un mismo espacio», pero también advierte de que se trata de «una isla frágil. Por ello, pide «respeto por nuestro entorno, por nuestras normas y legalidad y respeto para quienes vivimos aquí todo el año porque Eivissa es nuestro hogar, el de nuestras familias y amigos».
El presidente subraya además la necesidad de apostar por la oferta legal tanto en alojamiento como en transporte y servicios turísticos para evitar prácticas que perjudican a residentes y visitantes. «No deis espacio a quienes operan al margen de la ley, a los ilegales que quieren beneficiarse de la isla sin aportar nada a cambio», concluye.