La cesta exportadora de Baleares es la más diversificada que el Archipiélago haya tenido en los últimos 30 años. Así lo acredita un informe de Impulsa Balears dado a conocer por el director técnico de la fundación, Antoni Riera, quien hizo hincapié además en el reducido impacto que puede tener la políticas arancelaria de Trump, habida cuenta de los limitados flujos comerciales existentes entre Estados Unidos (EEUU) y las Islas.
Así, esa cesta exportadora incluye un total de 779 productos que se distribuyen entre 157 países, tal y como acredita el informe de Impulsa titulado ¿Es posible limitar el impacto de un contexto comercial convulso como el actual?. La dependencia de los países de la Unión Europea (los principales importadores), asimismo, se ha reducido al nivel más bajo de los últimos ocho años, catapultando su proyección a países del resto del continente europeo y de Latinoamérica.
Es esta «una tendencia especialmente relevante a la hora de limitarlos efectos que se derivan de las medidas restrictivas que provienen de la administración norteamericana». Riera remarca que las ventas a EEUU equivalen a cerca del 0,8 % del total de exportaciones anuales de Baleares. Entre los productos baleares predilectos de los estadounidenses se encuentran el calzado (19,5 %), el queso (13,9 %), los muebles (10,7 %), las manufacturas textiles (7,8 %), los productos químicos (7,6 %) o los objetos de arte (7,1 %).
«Se trata, en la mayoría de los casos, de partidas en las cuales, el Archipiélago mantiene una dependencia baja o moderada de la demanda norteamericana, puesto que la mayoría de estos productos se proyectan a muchos otros mercados», señala Riera para añadir que tan solo en dos categorías el mercado americano representa más del 10% de las exportaciones del Archipiélago. Se trata concretamente de las exportaciones de objetos de arte (que están presentes en 26 mercados y se orientan en un 29,3% al mercado americano) y los productos de origen animal (36 mercados y 12,5%), como es el caso del queso.
Por otro lado, la cesta exportadora balear muestra ventajas comparativas respecto a la cesta nacional en cerca de un centenar de productos, especialmente los vinculados a segmentos tradicionales de la industria local como el vidrio soplado, la vajilla de porcelana o la náutica.