Baleares tiene un parque automovilístico cada vez más envejecido. El parque de turismos incrementó su media de edad en 2024 hasta los 14,2 años de media, un factor que resulta muy elocuente a la hora de explicar el retraso en la implantación de turismos impulsados por fuentes de energía renovable. Por cada turismo nuevo vendido el año pasado, se vendió una media de 1,6 coches con más de 10 años de antigüedad.
Así lo indica la patronal estatal del sector, Anfac. Con todo, las Islas se encuentran todavía entre las regiones españolas con una media de edad más baja. La media estatal se sitúa en los 14,5 años de antigüedad, con un ranking territorial que presenta diferencias de más de seis puntos entre el parque más joven (Madrid, con 11,5 años) y los más antiguos (Ceuta y Melilla, con 17,7 años). Menos de una cuarta parte de los turismos de Baleares no cuenta con distintivo medioambiental. El parque de vehículos con distintivo O y ECO ha aumentado más de un 30 %, aunque por el momento representan menos de un 6 % del total. Con un parque de casi 840.000 turismos, los eléctricos puros representan solo un 1,1 % del total (9.191), mientras que los híbridos enchufables suponen únicamente un 0,5 %.
Para el presidente de la Asociación Empresarial de Distribuidores de Automoción de Baleares (ASEDA), Lluís Pol, una media de más de 14 años de antigüedad «de ninguna manera es normal». Aunque esté por debajo de la media española, el balear «es un parque muy envejecido» que obedece a unos condicionantes comunes a todo el país.
La concatenación de la pandemia, la crisis de los microchips y la espiral inflacionista supusieron un periodo con una renovación casi nula del parque de turismos. Entre 2020 y 2023 no hubo una gran oferta en el mercado ni tampoco mucha disposición a comprar. «Es un periodo de tiempo importante que perdimos y que explica en parte este envejecimiento que tenemos ahora», explica Pol para añadir que aunque la media ronde unos 14 años, «en realidad tenemos muchos coches en Baleares de más de 20 años».
Por otro lado, casi un 82 % de la red de carga eléctrica para vehículos enchufables en Balears es de carga lenta. Esta infraestructura alcanzó en 2024 los 1.343 puntos operativos. Adicionalmente, hay otros 717 puntos instalados que no están operativos y que, de entrar en funcionamiento, permitirían superar las 2.000 estaciones. «No es suficiente: la red tiene que ser mucho más potente para dar tranquilidad a los usuarios», afirma Pol. La venta de coches eléctricos e híbridos, no obstante, sigue aumentando, afirma. Por mucho que estos turismos sigan siendo una parte marginal del total, su crecimiento va a ser constante.
Después de pagar la mensualidad de la hipoteca o del alquiler, luz, agua, tasas, comida, etc. y con unos salarios que cada vez dan para menos, ¿se esperan de verdad que compremos un coche nuevo donde no hay dónde para enchufarlo?