Vox ya ha registrado en el Parlament una propuesta similar a la que se acaba de aprobar en el ayuntamiento murciano de Jumilla con los votos de PP y Vox para vetar la celebración de fiestas islámicas en las Islas. El Parlament deberá votar, a la vuelta de las vacaciones, una propuesta similar a la aprobada en el municipio murciano y que le ha valido el reproche incluso de la Conferencia Episcopal.
Se trata de una iniciativa marco dictada desde Madrid, en lo que supone un paso más de la extrema derecha en su guerra contra las tradiciones culturales y religiosas de los inmigrantes que viven en Baleares. La propuesta pide al Govern de Marga Prohens que prohíba la celebración de la Fiesta del Cordero en Baleares y otras conmemoraciones similares «ajenas a nuestras tradiciones», así como a denegar la cesión o uso de espacios públicos para las celebraciones religiosas o culturales «que no formen parte de nuestras tradiciones».
«No podemos permitir que, bajo presiones ideológicas o intereses clientelares, nuestras costumbres sean relegadas o sustituidas por ritos ajenos a nuestro modo de vida», afirma la petición de Vox. También apelan al bienestar de los animales.
El partido quiere que el Parlament inste también al Govern a promover, desde las instituciones autonómicas, «la difusión, protección y puesta en valor de las tradiciones culturales, festivas y gastronómicas propias de las Baleaers» y que garantice que estas tradiciones «no sean desplazadas por prácticas foráneas que no respetan nuestros valores». «La nación tiene derecho a la propia cultura, mediante la cual el pueblo expresa y promueve su soberanía espiritual», insiste la propuesta de Vox.
«La promoción o tolerancia de este tipo de prácticas, en ocasiones con el apoyo directo o indirecto de administraciones públicas, ya sea mediante la cesión de espacios, la colaboración logística o incluso el respaldo institucional, constituye una cesión inaceptable de nuestra identidad y una forma de imposición cultural», añade la proposición.
Vox también ha presentado una propuesta en el Parlament para reclamar al Govern que prohíba el uso del velo islámico y «de cualquier otro atuendo o vestimenta islámica», en todos los edificios e instalaciones de titularidad pública de Baleares, lo que incluye centros educativos, universidades, centros sanitarios o instalaciones deportivas.
En Baleares , en España y en Europa en general a una religión profundamente misógina , homófoba , impositiva e incompatible con la cultura occidental no la queremos , no la necesitamos ; las personas que aun apoyan este tipo de inmigración y los políticos que la alientan son enemigos de sus propios vecinos y quieren únicamente sembrar el caos y la degradación social en los distintos barrios y ciudades de la geografía Española. Estas personas son idiotas útiles , borregos del Islamismo y serán los primeros en pagar un alto precio a su buenismo .