Con más de 40 años de experiencia en psicoterapia psicoanalista, el psicólogo Guillem Mudoy ha ofrecido en Palma una conferencia, enmarcada en las actividades de la Academia del Clima, para tratar el problema de la ecoansiedad, una preocupación por el cambio climático.
¿Qué es la ecoansiedad?
—Es ansiedad persistente con la particularidad de su causa: un clima cada vez más extremo y amenazante que anuncia un futuro apocalíptico para la humanidad. Es una reacción lúcida, inteligente y emocionalmente coherente de proyección ante la irrupción de tantos episodios de clima extremo que han causado tanto dolor y pérdidas.
¿Por qué puede afectar al bienestar diario?
—El sistema de alerta del que estamos dotados los animales humanos ha ido desarrollándose a lo largo los años para funcionar en el corto plazo. Ante una alarma se activa y se desactiva cuando ha pasado. Si la amenaza no se resuelve, el cuerpo sigue preparándose para el ataque o la retirada aumentando el desorden biológico, psicológico y social.
¿Cómo suele manifestarse?
—Desde la simple -no inocua- preocupación, a la angustia, el trastorno de ansiedad y la depresión. Esta va unida a otras causas de ansiedad en los jóvenes, como las dificultades para emanciparse, condenados a un sistema anarcoliberal cada vez más enloquecido. En los sucesos climáticos extremos siempre se llevan la peor parte las personas vulnerables y las instituciones disfuncionan en el único papel que no deberían poder eludir: el amparo, la solidaridad, la asistencia.
¿Cuando es una respuesta «normal», y cuando se vuelve perjudicial para la salud mental?
—Es una reacción normal en un sujeto sano. Dota de energia para construir soluciones y afrontar la amenaza. Pero cuando esto no sucede, las repercusiones sobre el mismo equilibrio social: aumento de agresividad, tensión, violencia de género, ira, rabia, etc. causarán inevitablemente graves problemas de salud.
¿Ha observado que la ecoansiedad influya en otros ámbitos de la vida (trabajo, relaciones personales, decisiones vitales)?
—He tenido muy pocos casos en el que la ecoansiedad fuera el principal motivo de consulta, aunque he tenido uno muy llamativo por su intensidad. Claro que iba adherido un trastorno de ansiedad generalizada, con ataques de pánico y notable hipocondría. He comenzado a escuchar a alguna pareja que decide no tener hijos por la preocupación respecto a las condiciones de vida que les deparará el cambio climático. También respecto a cambiar el lugar de residencia; este lenguaje impregna sutilmente algunos discursos…
¿Hay diferencias en cómo se vive la ecoansiedad en distintas regiones?
—Las zonas de interior más dedicadas a la agricultura siempre han mirado el cielo con inquietud. El campo es cruel. El campesino sufre y más con el cambio climático. Las Islas se verán afectadas, especialmente las que basan su economía en el sol y la playa. Si no se adoptan medidas climáticas radicales -como una neoruralización de las ciudades en vez de la urbanización salvaje del campo que es la tendencia de la inacción de gobierno actual, no estaremos a salvo de tensiones y colapso.
ca de bouSa notícia que has copiat i aferrat ès de fa més d'un any i allò que pensava es retgidor d'ERC respecte de tenir fills castellanoparlants a Catalunya ho pensaren ton pare i ta mare respecte de tenir fills catalanoparlants a Mallorca. A posta te varen aforasterar de cap a peus i t'inocularen dins es cervell sa catalanofòbia incurable que sofreixes. 🤣