La esperada limitación de vehículos que tramita el Consell de Mallorca se está atrasando más de lo esperado. La pretensión del gobierno insular era haber aprobado su propuesta normativa a final de este año para que pudiera ser ratificada en el Parlament y se pudiera aplicar de cara al verano de 2026. Sin embargo, la negociación política se ha ido atrasando, por lo que los tiempos se han alargado.
El PP ya tiene el no de sus socios de Vox, que ven la medida como discriminatoria con los españoles no residentes. Por ello, necesita, como mínimo, los votos de Més para sacar adelante la regulación, que en cualquier caso también está bien vista por parte del PSIB y el PI. Aun así, la fase para ganarse su apoyo sigue en el aire y no se ha cerrado nada.
La cuestión de la limitación de vehículos fue este jueves de actualidad en el pleno insular cuando el PP apoyó una moción del PSIB, con los votos del resto de la oposición, en el que se marca continuar trabajando para aplicar esta restricción. La petición acordada también incluye apostar por desarrollar más carriles bici, aparcamientos disuasorios o ampliar horarios y frecuencias del TIB y de la red ferroviaria, que se consensuó «seguir ampliando».
Por otra parte, el pleno también declaró definitivamente las ‘neules calades’ como Bien de Interés Cultural Inmaterial, culminando así el proceso para proteger una de las tradiciones más representativas y arraigadas de la Navidad mallorquina. «Supone un paso decisivo para garantizar la continuidad de una tradición que forma parte indiscutible de nuestra identidad como pueblo», defendió la consellera de Cultura i Patrimoni, Antònia Roca.
La sustitución de gran parte de la cartelería interior de emergencias del Consell por textos en castellano o inglés denunciada por Més obligó al PP a decir que lo revocarían.
Está pretensión, como la de Ibiza, caerá si se llega a aprobar, en cuanto alguien recurra al Constitucional, como seguro que ocurrirá en cuanto se apruebe. Lo que no puede ser es imposible.