Los turistas que pernoctan en alojamientos fuera de mercado son responsables de la mayor parte del crecimiento de las llegadas a Baleares experimentado en 2025. Las viviendas en propiedad y las casas de amigos y familiares sirvieron de alojamiento a 3,3 millones de turistas de enero a noviembre, lo que significa que el alojamiento de no mercado creció hasta un 10,4 % con respecto al mismo periodo del año anterior.
El repunte que están registrando las cifras de turistas agrupados en este apartado es motivo de preocupación tanto para la Administración pública como para la oferta hotelera y de alquiler vacacional, dado que se sospecha que, casi con toda probabilidad, gran parte de estas supuestas casas de familiares y amigos no son más que alojamientos turísticos en cubiertos. Es decir, que las estadísticas oficiales pueden estar dando pistas sobre el incremento de la oferta ilegal y el tipo de mascaradas de las que se está sirviendo.
Mientras tanto, la oferta de alojamiento de mercado -que agrupa hoteles y similares, alquiler vacacional y otros alojamientos reglados- apenas registra crecimiento (0,12 %). Los hoteles, de hecho, se quedaron con poco más de 13 de los 15,4 millones de turistas de esta modalidad, lo que implica, de hecho, una reducción que roza el 2 % (con todo siguen aglutinando casi el 70 % del total). Según la misma fuente, el Instituto de Estadística de Balears (IBESTAT), el alquiler vacacional sí ha crecido en número de turistas: un 14,7 %.
De esta manera, en 2025 el sector del alquiler turístico ganó 237.736 turistas para llegar a los 1,8 millones. El crecimiento en el caso de las casas de amigos, no obstante, es más significativo en números absolutos, puesto que esta modalidad de alojamiento ha logrado atraer a 314.936 visitantes más que en 2024. Esos mismos datos revelan que este tipo de visitantes suponen ya casi uno de cada cinco turistas que visitan las Islas.
Tanto el sector hotelero como la agrupación Habtur, representante del alquiler vacacional, llevan tiempo denunciando que buena parte de la oferta ilegal se sirve de estas artimañas para operar en las Islas, con comercializaciones directamente en el lugar de origen y un modus operandi muy difícil de detectar para las autoridades. Desde el Consell de Mallorca, por su parte, alegan las complejidades que entraña un control efectivo de este tipo de actividad, máxime con los limitados recursos materiales y humanos de los que se dispone.
Por su parte, el Govern ha solicitado al Ministerio de Interior los registros de entrada de visitantes internacionales. Esta administración cuenta con las cifras exactas de llegadas por vía aérea y marítima y de las pernoctaciones en alojamientos turísticos, por lo que con ellas se podría obtener una estadística más fiable de las entradas reales y una radiografía del volumen de oferta ilegal.
Eso no son turistas, son amigos, familiares, etc. No son un negocio.