La inversión hotelera volvió a situar a Baleares en el centro del mapa inmobiliario español. El archipiélago cerró 2025 con 18 operaciones, una más que Canarias (17), lo que convierte a las Islas en el territorio con mayor número de transacciones hoteleras del país, según el Informe de Inversión Hotelera en España 2025, elaborado por la consultora Colliers.
Por territorios, Canarias lideró el volumen, con 1.039 millones de euros, pero Baleares, con 472 millones de euros, se situó a la cabeza en número de operaciones, confirmando un mercado más atomizado, líquido y selectivo. Barcelona destacó en el segmento urbano con 712 millones de euros, mientras que Madrid (376 millones de euros) redujo su peso relativo por la escasez de grandes activos en venta. El volumen balear es relevante en un ejercicio marcado por la ausencia de grandes operaciones de cartera en el ámbito mediterráneo, circunstancia que no impidió mantener un flujo constante de compraventas y confirmar el atractivo estructural del destino para el capital inversor.
El buen comportamiento del mercado balear se enmarca en un año excepcional para el sector hotelero español, que alcanzó una inversión total de 4.275 millones de euros, el segundo mejor registro histórico, solo superado por los máximos alcanzados en 2018 y 2023. En total, se contabilizaron 194 transacciones en todo el Estado, incluyendo hoteles en funcionamiento, reconversiones y suelo para nuevos desarrollos.
Predominio de activos en funcionamiento
La mayor parte del capital se dirigió a hoteles ya operativos, con 159 operaciones que sumaron cerca de 22.000 habitaciones y un volumen agregado de 3.986 millones de euros, un 30% más que en 2024. Las reconversiones a uso hotelero mantuvieron un papel relevante, mientras que el suelo para nuevos proyectos concentró 130 millones de euros adicionales.
En este contexto, Baleares destacó por una actividad muy repartida, con operaciones de tamaño medio y un interés sostenido por activos consolidados, en línea con la madurez de su planta hotelera y la estabilidad de la demanda turística.
El ejercicio volvió a estar liderado por el inversor nacional, que concentró el 72% de las operaciones y el 63% del volumen total, con 2.673 millones de euros. Dentro de este grupo, las cadenas hoteleras fueron las grandes protagonistas, firmando 42 operaciones por valor de 1.384 millones, su mejor registro histórico. La inversión internacional, con 1.602 millones de euros, mantuvo un papel complementario, destacando los fondos franceses como principales actores entre los compradores extranjeros.
Tras el paréntesis de 2024, el segmento vacacional recuperó el liderazgo, concentrando el 55% de la inversión hotelera, con 2.336 millones de euros. El empuje del vacacional se explica por el mayor tamaño medio de las operaciones, influido por transacciones singulares como la venta del Resort Mare Nostrum, por 430 millones de euros, la mayor operación individual registrada en España. Aunque el segmento urbano acumuló más operaciones, el vacacional volvió a imponerse en volumen, reforzando el atractivo de destinos turísticos consolidados como Baleares.
El informe también constata un creciente interés por plazas secundarias, que concentraron el 32% de la inversión total, una tendencia que refuerza la idea de un capital cada vez más preciso en su estrategia.
Según Laura Hernando, managing director de Hoteles en Colliers, los inversores «no solo buscan destinos consolidados, sino que seleccionan cuidadosamente las ubicaciones dentro de cada mercado, atendiendo a factores como la presión de precios, la disponibilidad de producto y el potencial de crecimiento».
De cara a 2026, el sector hotelero español afronta el nuevo ejercicio desde una posición de fortaleza, apoyado en una demanda sólida, una oferta contenida y unas condiciones financieras más favorables. En este escenario, Baleares parte con ventaja, como uno de los mercados más estables y atractivos para un capital que sigue viendo en el turismo un valor refugio a largo plazo.